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Desempleados: Interior de una oficina de la
Seguridad Social |
La economía española continuó en marcha atrás
durante la semana que concluye hoy, con una avalancha de resultados
negativos sobre su desempeño desde todos los puntos de vista.
Por Victor M. Carriba - Prensa Latina
El primero dato y de más profundo impacto por su repercusión en el
aspecto social de la crisis fue la confirmación de que ya hay tres
millones de personas sin trabajo en un país cuyo gobierno hace sólo unos
meses hablaba sobre la meta del pleno empleo.
Fue el pasado martes cuando las autoridades anunciaron que la
cantidad de desocupados subió a dos millones 989 mil 269, para un
crecimiento del 6,08 por ciento (171 mil 243) en comparación con octubre
anterior.
A un promedio de casi seis mil nuevos desempleados por día, el parado
número tres millones perdió su puesto de labor durante la semana que
termina hoy.
No en balde, una encuesta divulgada aquí el jueves reflejó que tres
de cada cuatro españoles señalan al paro como el principal problema que
afecta al país, mientras que dos de cada tres califican de mala o muy
mala la situación económica del país.
Según el más reciente sondeo del Centro de Investigaciones
Sociológicas (CIS), el 71,5 por ciento de los encuestados coloca la
falta de trabajo como la dificultad más seria que enfrentan los
españoles.
Las estadísticas oficiales indican que 894 mil 796 trabajadores
quedaron si empleo en los últimos 12 meses, para un 42,72 por ciento de
aumento, incremento que afecta a todos los sectores de la economía, en
particular los servicios con una subida del 5,99, la construcción
(8,44), la industria (6,5) y la agricultura (6,12).
Un informe de la Unión Europea correspondientes a octubre pasado
colocó en un 7,7 por ciento la tasa de desempleo en toda la comunidad y
a España en primer lugar con un 12,8, siete décimas por encima de lo
registrado en septiembre.
Otro dato aterrador fue el de la caída en casi un 13 por ciento de la
producción industrial española en octubre con respecto a septiembre, en
particular en la fabricación de vehículos de motor, una de las más
importantes fuentes de trabajo en el país.
Se trata del sexto mes consecutivo de descenso y de la mayor
declinación de los últimos 15 años, equivalente a un 29,2 por ciento en
comparación con octubre de 2007.
Otras esferas que sufrieron retrocesos superiores al 20 por ciento
fueron la fabricación de productos minerales no metálicos (24,8), la
industria de la madera y del corcho (22,5) y la extracción de otros
minerales excepto productos energéticos (22,2).
Los reportes sobre la escalada del desempleo y el desplome de la
producción industrial fueron sucedidos ayer por un informe preliminar
del Banco de España que pronostica una caída del 0,5 por ciento del
Producto Interno Bruto para el último trimestre del año y la entrada
formal en una recesión.
Ya en el período julio-septiembre, la economía nacional registró una
contracción del 0,2 por ciento, frente a un 0,1 positivo verificado en
abril-junio.
Y lo peor esta por venir, de acuerdo con las expectativas de la
población reflejadas en el sondeo del CIS, con un pesimismo reinante en
casi un 45 por ciento de encuestados que auguran tiempos más difíciles,
mientras que otro 32,4 está marcado por el escepticismo, sin esperanza
de cambios para bien.