La Unión Europea (UE) y la OTAN preparan
cumbres y sesiones en temporada de invierno para cerrar el período de la actual
presidencia rotativa de la UE, y para evaluar la labor desarrollada por la
Alianza Atlántica en el año en curso.
Por
Andrei Fediashin
- RIA Novosti
Primero tendrá lugar una reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la
OTAN en Bruselas el 2 y 3 de diciembre próximo, y posteriormente, entre los días
11 y 12 también en la capital belga, el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy
entregará la presidencia de la UE que será asumida por la República Checa.
Serán semanas de mucha tensión y trabajo para los funcionarios de ambas
entidades dedicados a la preparación de las reuniones y documentos y también,
para los numerosos centros de análisis y expertos dedicados a aconsejar a la UE
y la OTAN sobre los asuntos que el año próximo merecen la mayor atención, y
también aquellos que es mejor no tocarlos para no empeorar las cosas.
A juzgar por la opinión de políticos y analíticos, los dos asuntos que
quedaron establecidos definitivamente en las agendas de sus reuniones es que la
UE debe ampliar sus relaciones con Rusia y que es preferible postergar el
ingreso de Ucrania y Georgia en la OTAN.
Esto último debió de ocurrir tarde o temprano. Incluso aquellos que todavía
no tenían una postura clara con respecto al conflicto en el Cáucaso, ya pudieron
hacer las debidas conclusiones después de la situación ocurrida durante la
reciente visista a Tbilisi del presidente de Polonia Lech Kaczynski.
Exactamente, el aparatoso incidente ocurrido con cortejo de automóviles en
el viajaba Kaczynski y el presidente georgiano Mijaíl Saakashvili cerca al
puesto fronterizo de Ajalgori en Osetia del Sur.
La zalamera amistad que ostentan los dos políticos, y la extravagancia
política de muchos de sus actos, alcanzó el mayor grado de la bufonada cuando
intentaron demostrar, sin mucho éxito, de que fueron víctimas de un conato de
atentado, presuntamente organizado por Rusia, durante una inocente excursión en
automóvil cerca de la frontera de Osetia del Sur.
"A tal visita, tal atentado, para disparar a 30 metros contra un auto y no
acertar en el blanco hay que contratar francotiradores ciegos", afirmó el
presidente del parlamento polaco Bronislaw Komorowski al comentar el supuesto
atentado contra Kaczynski y Saakashvili.
La opinión de que la OTAN se debe apartar de Georgia y Ucrania o más
exactamente, de sus respectivos presidentes Saakashvili y Víctor Yúshenko cada
vez se escucha con más frecuencia en muchas capitales de Europa e incluso, al
otro lado del Atlántico.
Hasta el secretario adjunto del Departamento de Estado de EEUU para Europa y
Asia Daniel Freed, responsable en la Administración Bush en promover el ingreso
de Kíev y Tbilisi en la Alianza tuvo que corregir en público la postura al
respecto de la Casa Blanca.
En declaraciones a la prensa, Freed dijo que las aspiraciones de los
presidentes Yúschenko y Saakashvili de que sus países sean admitidos en la OTAN
serán cumplidas en el plazo de "algunos años".
Un viraje más que notable porque hace menos de un mes, Freed había dicho que
Kíev y Tbilisi serían invitados a participar en el Plan de Adhesión a la OTAN
(MAP) en la reunión de diciembre, y la decisión sobre su incorporación
definitiva en la cumbre de la OTAN prevista para abril de 2009 en ocasión del 60
aniversario de la creación del bloque atlántico.
Ahora, Freed evitó hablar del MAP y en cambio afirmó que en la reunión de la
OTAN en diciembre, se "pensará una respuesta" a las propuestas del presidente
ruso Dmitri Medvédev sobre la creación de una nueva estructura de seguridad en
Europa.
En la opinión pública europea predomina la prudencia al considerar que es muy
peligroso admitir en la OTAN políticos impredecibles como Saakashvili.
En lo que respecta a la UE la entidad comenzó a recordar a sus países
miembros que es provechoso tener buenas relaciones con los países del espacio
postsoviético y que estas relaciones no deben suplantar las relaciones con
Rusia.
Según la revista EU Observer, la Unión Europea elaboró un proyecto de
directiva de cara a cumbre de Bruselas en la que se explica la postura de la UE
en relación a Bielorrusia, Ucrania, Georgia, Moldavia, Armenia, Azerbaiyán y
Rusia.
Según expertos, la directiva es una respuesta a la postura de algunos países
bálticos que de forma categórica se manifiestan en contra de que la UE
restablezca relaciones con Rusia.
"La Cooperación en oriente debe de interpretarse como un complemento a las
relaciones entre la UE y Rusia y esto incluye el diálogo con nuestro vecino
común", dice el texto de la directiva citado por la revista.
Las normas sugeridas a los diplomáticos europeos indican que la Comisión
Europea considera que las relaciones UE-Rusia son prioritarias en comparación a
las relaciones establecidas con los países miembros del programa "Asociación del
Este europeo y la UE".
Además, el documento subraya que los gobiernos de algunos países experimentan
dificultades considerables al momento de desarrollar las instituciones
democráticas.
Aunque el informe no menciona ningún país en concreto, los expertos opinan
que se refiere a Georgia en cuanto a la censura a la prensa y las presiones
contra la oposición, y Ucrania, que vive una crisis permanente entre la
presidencia, el Gobierno y el legislativo.
De cara a la cumbre, la UE incluyó una carta abierta del experto Jim O´Brien
nombrado recientemente asesor del presidente electo estadounidense Barack Obama
y años atrás, ex director adjunto del departamento de planeación política de la
Administración del ex presidente Bill Clinton.
Según la misiva de O´Brien, la construcción de una nueva arquitectura de
seguridad en el Viejo Continente supone un complejo proceso que no se puede
realizar en el marco exclusivo de las actuales organizaciones de interacción
política en Europa como la UE, la OTAN, la Organización para la Seguridad y
Cooperación en Europa (OSCE) o la Comunidad de Estados Independientes (CEI).
"La alternativa de mayor opción es redactar de nuevo la arquitectura
política, de seguridad y las relaciones entre la UE y Rusia teniendo en cuenta
los intereses de todas las partes y creando una comunidad de seguridad en la
que Rusia quede incluida como socio equitativo", subrayó la misiva del asesor de
Obama.
Si se recuerda las declaraciones del presidente ruso, Dmitri Medvédev en la
cumbre Rusia-EU en Niza y en la cumbre del G-20 en Washington, sale a la vista
que las tesis del Kremlin están en sintonía con las reflexiones del nuevo asesor
de la Casa Blanca, una buena señal para los partidarios de la seguridad y la
estabilidad.