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En Alemania hubo acerías que redujeron la jornada laboral por merma de
la producción. |
El dinero integra un paquete de medidas para estimular la economía.
Por Idafe Martin -
Clarín
La Comisión Europea presentó
el miércoles un plan de reactivación económica para la
UE de 200.000 millones de euros, un 1,5% del PIB de los 27. No se propone ningún
aumento del presupuesto, que no alcanza ni el 0,9% del PIB conjunto del bloque.
En la práctica, Bruselas presentó el miércoles una lista de herramientas -la mayoría
fiscales- que los gobiernos podrán usar, si todavía no lo han hecho, para
estimular sus economías sin perjudicar a sus vecinos ni causar distorsiones en
el mercado interno común. La Comisión permitirá que los 27 excedan durante 2009
el 3% de déficit público que dictan las normas comunitarias. Todo para evitar
que la crisis financiera, convertida ya en recesión económica y aumento del
desempleo, acabe afectando a la estabilidad social del continente.
El presidente del Ejecutivo comunitario, José Manuel Durao Barroso, aseguró que
el plan va dirigido "a aumentar la demanda a través de actuaciones basadas en la
inversión, los recursos humanos, la educación, la eficiencia energética y las
tecnologías limpias", para que todo lo que se haga ahora sea una base para "una
reestructuración del sistema económico a medio plazo".
Joaquín Almunia, comisario de Economía, explicó que la base del plan es un
sistema de estímulos fiscales coordinados, que no necesariamente deben ser los
mismos. Almunia considera que la coordinación de las propuestas europeas es
vital porque "uno y uno puede no sumar dos y a veces puede incluso sumar cero".
La mayoría del paquete -170.000 millones- sería aportado por los gobiernos y del
dinero comunitario sólo otros saldrían 14.400 millones. El Banco Europeo de
Inversiones pondría los restantes 15.600 mediante ayudas al sector del automóvil
-destinadas a producir autos menos contamiinantes- y al inmobiliario para mejorar
la eficiencia energética de los hogares.
El plan debe recibir el visto bueno de los líderes en diciembre y ahí estará la
pelea porque Alemania no quiere un programa económico conjunto europeo y Angela
Merkel ya dijo que, en todo caso, no debería pasar del 1% del PIB de cada país.
La jefa del Gobierno alemán criticó el miércoles lo que considera "una carrera" a ver
quién propone más millones. París, Londres y Berlín no están de acuerdo ni en el
tamaño ni en los instrumentos que propuso el miércoles la Comisión, por lo que de aquí a
dos semanas deberá sufrir modificaciones. Merkel además aguanta una lluvia de
críticas dentro y fuera de Alemania de quienes consideran que no está haciendo
lo suficiente.
Así, no hay plan europeo como tal, sino una capa de barniz comunitario a los
planes nacionales, pues el plan presentado el miércoles es una lista de medidas tan
amplia que todos tendrán alguna a la que agarrarse, aunque algunos opten por
bajar el IVA -como Londres, que lo hará un 2,5%- y otros consideren -como París
y Berlín- que es una medida costosa e ineficaz.
El plan europeo no es ni un tercio del estadounidense, pero no es comparable
porque en la Unión Europea el Estado del Bienestar tiene mecanismos automáticos
que ya están funcionando, como las prestaciones por desempleo. Durao Barroso
criticó a los "apóstoles del pesimismo". El presidente del Ejecutivo comunitario
considera que hay quienes creen que "sus previsiones son más inteligentes cuanto
más pesimistas son". Durao Barroso explicó que el plan propuesto ayer "es un
estímulo fiscal y de inversiones en sectores de futuro, con respeto al principio
de solidaridad y de justicia social para responder a las necesidades de los
ciudadanos".