La telenovela socialista francesa aún no finaliza. La comisión de
conteo le dio el triunfo por 102 votos a Martine Aubry como nueva secretaria
general del partido frente a la ex candidata presidencial Ségolène Royal.
Pero
los seguidores de Royal exigen una nueva votación porque una victoria en estas
condiciones no permite la unidad partidaria y llevarán el caso a los
tribunales franceses.
El parlamento socialista, que ejerce el consejo nacional
del partido, se reunió en París ayer después de cuatro días de confusión,
acusaciones mutuas de fraude e intoxicación a la prensa y adoptó la decisión
de otorgarle el triunfo a Aubry, la madre de las 35 horas semanales, alcalde
de Lille e hija del ex ministro Jacques Delors, por 159 votos contra 76 y dos
abstenciones.
El sábado pasado, Aubry se había autoproclamado vencedora por sólo 42 votos,
que Ségolène Royal impugnó y amenazó luego con llevar el caso a la Justicia.
Aubry tendió una mano a su rival, que llamó a la unidad partidaria y se
consideró una fuerza modernizadora en el interior del partido.
Pero Manuel Valls, una de las estrellas socialistas y alcalde de Evry, dijo que llevará la
elección de Aubry a los tribunales para que sea resuelta por los jueces ante
esta negativa de justicia. Una actitud que comparten los líderes segolenistas.
En el palacio de la Mutualitè, una Ségolène impasible se dejó abrazar por
Aubry sin palabras de por medio.
Yo quiero decirle a Ségolène que juntas vamos
a ganar para los franceses , dijo Aubry, que prometió trabajar con todas las
líneas internas.
Ella aspira a ser la candidata presidencial socialista para
las elecciones de 2012, después de reemplazar a Francois Hollande, la ex
pareja de Royal y padre de sus 4 hijos.
Luego del triunfo de Aubry, la
derrotada Ségolène sostuvo: Nosotros seremos una suerte de fuerza de
transformación .
Pero su decisión no está siendo apoyada por los royalistas ,
que la han defendido hasta ahora. Ellos exigen una nueva votación y la palabra
final estará en manos de la Justicia.