(IAR
Noticias)
23-Noviembre-08
|
 |
|
Medvedev y
Putin, en una reunión de su partido. |
Falta un paso, formal, que es la aprobación en el Senado. Pero todos dan como
un hecho en Rusia la reforma constitucional, aprobada ayer por la Duma (Cámara
baja) que extiende el mandato presidencial de los 4 años actuales a 6. Medios y
analistas creen que detrás del pedido elevado a la Legislatura por el presidente
Dimitri Medvedev -la ley no se aplicaría al actual período- está la mano del
actual premier Vladimir Putin, quien no sólo desea volver al Kremlin cuanto
antes, sino que teme -y con razón- que la crisis financiera se devore a su
gobierno.
Por
Hinde Pomeraniec - Clarín
"La nueva ley fue diseñada para devolver a Putin a la presidencia", dijo a
Clarín Yevgeny Volk, analista de la sede rusa de la Heritage Foundation. "Los
rusos tienden a responsabilizar al primer ministro (más que al presidente) por
la situación económica en el país. Por lo tanto, Putin debe temer que la crisis
pueda acabar con su imagen y se arruinen entonces sus chances de ser elegido en
2012, cuando debe terminar oficialmente el período de gobierno de Medvedev, que
comenzó en mayo. En este sentido, una elección anticipada podría ayudarlo a
aprovechar su popularidad, que aún es muy alta, gozar de una victoria cómoda y
escaparle a la responsabilidad del fracaso económico", explicó.
La historia reciente de Rusia le da la razón a Putin. No está tan lejos el
desastre de la devaluación y el default del 98, que cancelaron los deseos de
varios gobiernos, pese a que Boris Yeltsin se mantuvo milagrosamente en la
presidencia. Por eso, la única alternativa es salir cuanto antes del cargo de
premier y presentarse a otra elección. Es cierto que es el mismo Putin quien
lleva las riendas económicas del país desde hace más de 8 años, pero no es menos
cierto que volver a la presidencia le permitiría deshacerse de cualquier premier
fusible, en caso de catástrofe.
"Putin es consciente de que el país va a enfrentar una crisis gravísima el año
próximo", respondió desde Moscú a este diario Vladimir Ryzhkov, ex diputado y
analista político. Según Ryzhkov, fue este mismo equipo el que condujo al país
hacia la crisis, guiado por la idea de que los precios de los hidrocarburos iban
a seguir altos y de que las empresas rusas podían seguir endeudándose con bancos
extranjeros. "Sus asesores decidieron que la principal amenaza ya no es un
levantamiento político al estilo Revolución Naranja en Ucrania, sino un
incremento del descontento social que podría llevar a protestas multitudinarias,
por lo que Putin trata de estar un paso adelante una vez más", dijo.
La idea para pedir la reforma fue la necesidad de reforzar el Estado de cara a
la crisis, pero son muchos los que coinciden en que, a través de esta gestión de
Medvedev (elegido cuidadosamente en su momento por Putin para sucederlo), para
marzo o abril ya podrían anunciarse elecciones anticipadas. Para entonces el
descontento no habría alcanzado su pico y la oposición no estaría lista
legalmente para participar. Entonces, el regreso le permitiría barajar y dar de
nuevo, y de paso, asegurarse al menos 12 años más en el poder.
|