(IAR
Noticias)
16-Noviembre-08
|
 |
|
Preocupación de la
canciller Angela Merkel: Pide más regulaciones económicas. (Foto AP) |
Alemania, un país que no tuvo una burbuja inmobiliaria y cuyos
consumidores no se sobreendeudaron, se está convirtiendo en una de las mayores
víctimas de la crisis mundial.
Por Marcus Walker -
The Wall Street Journal
Datos oficiales divulgados ayer muestran que la cuarta economía del mundo se
contrajo 0,5% en el tercer trimestre, una tasa mayor de lo esperado, después de
un crecimiento negativo de 0,4% en el segundo.
Los pedidos industriales están en caída libre y las encuestas a las empresas
indican que los problemas recién comienzan: Alemania enfrenta la que podría ser
la recesión más prolongada desde la fundación de la República Federal en 1949.
La rápida desaceleración económica en Alemania es muy diferente a los problemas
que aquejan a Estados Unidos o el Reino Unido, economías que están en medio de
un proceso de desapalancanmiento tras un auge de diez años impulsado por el
crédito, dicen los economistas. En cambio, los apuros de Alemania evidencian las
consecuencias de depender demasiado de las exportaciones y consumir poco en
casa.
"Alemania le sacó un gran provecho al boom global en la demanda de bienes de
capital, pero no es una economía que haya desarrollado un motor local de
crecimiento", anota Jacques Cailloux, economista para Europa de The Royal Bank
of Scotland, en Londres.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) publicó
ayer previsiones sombrías para los países industrializados. Las 30 economías más
avanzadas que son miembro del instituto intergubernamental con sede en París se
achicarán en general 0,3% el próximo año, dice la OCDE.
La economía de EE.UU. se contraerá 0,9% en 2009; la de Japón, 0,1%, y la de la
zona euro, 0,5%, señala el organismo. Sorprendentemente, el futuro de Alemania
es el que aparece como el más pesimista de Europa, en vez de uno de los más
prometedores.
Hace apenas unos meses, los alemanes estaban convencidos de que su economía,
basada en la manufactura tradicional y relativamente poco enfocada en la
innovación financiera, les daba una mejor oportunidad de sobrellevar la crisis
global.
A principios de año, cuando la burbuja inmobiliaria empezó a perder presión en
EE.UU. y el crecimiento se enfrió, los mercados emergentes como China siguieron
devorando los bienes de capital de Alemania, manteniendo la salud de su
economía. Ahora, esta dependencia de las exportaciones se ha convertido en el
talón de Aquiles del país.
Muchos bancos alemanes invirtieron en el extranjero en valores ligados a
hipotecas estadounidenses y otros activos riesgosos. El mes pasado, la crisis
bancaria internacional obligó al gobierno alemán a lanzar un plan de rescate de
500.000 millones de euros.
Pero el sector financiero no es el que está ahogando a la economía alemana,
apuntan los economistas. Hasta ahora, sólo 2% de las empresas del país dicen que
no han sido aprobadas para un préstamo recientemente, según la Cámara Alemana de
Industria y Comercio.
En su lugar, la demanda de créditos
está de capa caída porque las firmas están recortando sus planes de inversión,
según cifras del banco central del país.
******
|