on la llegada de la nueva Administración estadounidense, la confrontación
entre Rusia y EEUU se desarrollará en el espacio de la CEI, donde Rusia pretende
dominar, y EEUU, ampliar su influencia. El problema consiste sólo en cómo va a
desarrollarse esa confrontación, en si podrán o no Washington y Moscú elaborar
una fórmula de compromiso", dijo Mankoff, quien escribe un libro sobre Rusia.
El conflicto militar en torno a Osetia del Sur, que se produjo entre Rusia y
Georgia, y el problema de la población del habla rusa de Crimea (Ucrania),
Occidente los interpreta como una agresiva aspiración de Moscú a dominar en el
espacio postsoviético, señaló el experto.
"El mensaje del presidente ruso Dmitri Medvédev, en que él expresó la
intención de instalar cohetes Iskander en la provincia de Kaliningrado, para
contrarrestar el escudo antimisiles que la OTAN prevé crear en Polonia y la
República Checa, no se percibe en Occidente como una respuesta adecuada y no
hace sino suscitar aún mayores recelos respecto a la política exterior de Rusia.
Occidente acogió este paso como una nueva escalada del conflicto", dijo.
El presidente de Rusia, Dmitri Medvédev, en su mensaje anual presentado a la
Asamblea Federal (parlamento) anunció que los cohetes Iskander serán desplegados
en la provincia de Kaliningrado para neutralizar, en caso de necesidad,
elementos del sistema de defensa antimisiles de EEUU en Europa.
En opinión de Mankoff, Rusia y EEUU podrían corregir las relaciones mutuas,
las que empeoran rápidamente, sólo elaborando una fórmula de compromiso. El
experto cree que EEUU debería desistir del plan de admitir a Georgia y Ucrania
en la OTAN, pues la ampliación de la Alianza militar hasta las fronteras de
Rusia es inaceptable para ésta. Rusia a cambio de ello tendría que renunciar a
la posibilidad de emplazar en sus fronteras occidentales armas ofensivas y
excluir la práctica de ingerencia abierta en los asuntos internos de los países
limítrofes, concretó.
"El conflicto de Osetia del Sur hizo imposible la admisión de Georgia en la
OTAN. Pues se hizo obvio que el presidente georgiano Mijaíl Saakashvili podría
aprovechar lo de ser su país miembro de la Alianza para organizar una
provocación contra Rusia", dijo Mankoff.
El experto opina que Occidente debería desistir también de su intención de
atraer a Ucrania a la Alianza, aunque por otras razones: en las élites ucranias,
muy inestables, falta consenso respecto a la idea de ingresar en la OTAN, la
cual tampoco encuentra apoyo masivo por parte del pueblo ucranio.
"La renuncia a atraer a nuevos miembros a la Alianza en el espacio de la CEI
podría compensarse con la admisión de ambos países en la Unión Europea, a
condición de establecer con ellos una coordinación más estrecha en materia de
política exterior. Rusia ante tal canje debería dar garantías de renunciar a
realizar ingerencia abierta en los asuntos de los países limítrofes y, en
particular, cesar la práctica de entregar cédulas de identidad rusas, como lo
hizo en Abjasia, Osetia y actualmente lo hace en Crimea", señaló Mankoff.
El abandono por EEUU de la idea de promover la Alianza en el espacio
postsoviético no significaría que Washington acepte dejar ese territorio bajo
influencia plena de Rusia, la que ve en los países de la CEI una zona histórica
de sus intereses políticos, subrayó.
"No creo que la Administración de Obama le permita a Rusia dominar en la CEI.
La rivalidad se llevará adelante con medios políticos y diplomáticos y también
mediante la prestación de ayuda financiera. También debería crearse una
alternativa energética regional para Rusia, lo que es muy importante. Por
ejemplo, Turkmenistán presenta mucha importancia para EEUU, aunque nadie
plantea su ingreso en la OTAN. Tras el conflicto en Georgia, adquiere
importancia estratégica también Azerbaiyán, donde el capital occidental puede
aumentar su presencia en proyectos de explotación y transporte de
hidrocarburos", dijo.
En opinión de Mankoff, las relaciones con Rusia serán uno de los puntos clave
en la política exterior que va a aplicar el nuevo inquilino de la Casa Blanca.
"Obama y Medvédev son hombres de una misma generación, los que no llevan en
su equipaje la herencia de la Guerra Fría, por lo cual se abren nuevas
perspectivas. ¿Tendrá Rusia ahora, en vez del "amigo Bill" o "amigo George" al
"amigo Barack"? Es probable que sí. Pero los dos líderes, al ser hombres
inteligentes, comprenderán que las divergencias entre Rusia y EEUU no pueden
eliminarse a nivel de amistades", señaló Mankoff.