Agencias
Las instituciones financieras
mundiales han perdido alrededor de US$2,8 billones a consecuencia de la crisis
crediticia global, según cálculos del Banco de Inglaterra.
Esta estimación dobla el cómputo realizado en mayo pasado por el banco
emisor del Reino Unido.
En EEUU las pérdidas han pasado de US$ 739.000 millones a US$ 1.57 billones
y en Europa de 344.000 millones a 785.000 de euros.
Ante la gravedad de la actual
crisis, la institución británica apuesta por un reforma drástica del sistema
bancario mundial para evitar que se repita en un futuro.
En su Informe de Estabilidad Financiera, el Banco de Inglaterra señala
además que la suma gastada por los bancos centrales y los gobiernos para
rescatar a las instituciones financieras afectadas por la crisis asciende a más
de US$7,7 billones.
El banco emisor del Reino Unido aboga por una drástica reforma del sistema
bancario mundial para prevenir una repetición de lo sucedido y señala que, a su
debido tiempo, podrían reducirse en un tercio o incluso la mitad las pérdidas
sufridas hasta ahora.
El llamado Informe sobre Estabilidad Financiera señala que los 50.000 millones
de libras comprometidos por el Gobierno británico para ayudar a los bancos de
este país en dificultades representan un balón de oxígeno al evitar que se vean
obligados a vender rápidamente activos a precios de saldo.
El Banco calcula que las pérdidas de valor de sus activos a las que se
enfrentan las distintas instituciones financieras en el Reino Unido se han más
que duplicado con respecto a los cálculos que se hicieron el pasado abril.
Según el informe, las pérdidas por
valor de mercado en el Reino Unido son de 123.000 millones de libras (casi
191.000 millones de dólares) mientras que en abril se hablaba de sólo 63.000
millones de libras.
Hasta ahora, sin embargo, los bancos británicos sólo han rebajado el valor de
sus activos en menos de 20.000 millones de libras (31.000 millones de dólares).
El informe señala que los bancos
deben fortalecer sus finanzas incrementando los depósitos de sus clientes,
conservando los activos que son fáciles de vender y reduciendo su dependencia de
los mercados de dinero al por mayor.
El Banco de Inglaterra predice que
uno de cada diez personas que tienen una hipoteca en el Reino Unido- 1,2
millones en total- va a encontrarse con que su vivienda vale menos que el
crédito suscrito para comprarla.
Alrededor de medio millón de personas se encuentran ya con que el dinero que
deben supera el valor de su vivienda como consecuencia de una caída del 15 por
ciento del valor medio de las propiedades inmobiliarias desde el pasado verano.
Una nueva caída similar de los
precios del sector llevaría a esa misma situación a otros 700.000 de los 11,7
millones de británicos que se han hipotecado para comprar sus viviendas.
La crisis financiera que afecta al Reino Unido es la peor desde el estallido
de la Segunda Guerra Mundial, reconoce el informe, que expresa su
preocupación por la inestabilidad que pueda resultar de los problemas a que se
enfrentan aseguradoras y fondos de alto riesgo.
"Existe el peligro de que los inversores muy apalancados (que han suscrito
créditos muy elevados para invertir), como los fondos de alto riesgo, se vean
obligados a liquidar activos en acciones debido a la escasez crediticia",
advierte el Banco.
Por su parte, las compañías de seguros, aunque no tengan el mismo problema de
excesivo apalancamiento, presentan, según el informe, otros problemas
potenciales, en especial si sus inversiones incumplen las reglas de adecuación
de capital.
Otro peligro estriba en la
posibilidad de que las agencias rebajen la calificación de riesgo de las
aseguradoras, lo que socavaría su liquidez ya que se les exigiría mayor
colateral.
La pasada semana el gobernador del
Banco de Inglaterra, Mervyn King, afirmó que el sistema bancario británico no
había estado tan cerca del colapso desde el inicio de la Primera Guerra Mundial.
También dijo que "un poco más de aburrimiento" no sería negativo para la
industria bancaria.
En su informe bianual, el Banco de Inglaterra advirtió que 1,2 millones de
propietarios de viviendas en el Reino Unido se enfrentan a que sus casas
valgan menos que el crédito hipotecario suscrito para comprarlas, en caso de
que el precio de las mismas continúe bajando al ritmo actual.
Según el corresponsal de la BBC, Nils Blythe, la institución emisora cree que es
necesario un nuevo sistema de regulación financiera mundial para asegurar
que durante periodos de fuerte crecimiento los bancos guarden capital para
cuando se produzcan pérdidas durante una crisis.
Este martes, la Reserva Federal
estadounidense inició una reunión de dos días para decidir si recortan de nuevo
las tasas de interés.
Los analistas esperan que la
reducción sea de entre el 1% y un 1,5%, lo que situaría las tasas a su nivel más
bajo desde 2001. Esta decisión podría hacer que los bancos centrales europeos
también decidieran rebajar el precio del dinero.