sus conclusiones no pueden ser
más elocuentes: considera que la economía española estará en recesión no sólo en
2009 (como han previsto, entre otros, el FMI o Funcas), sino también en 2010, lo
que es una auténtica novedad y pone de relieve los problemas de la economía
española en los próximos años.
Sus economistas entienden, en concreto, que el PIB caerá un 1% el año próximo y
un 0,1% el siguiente. Ceprede considera que con la información disponible en el
momento actual, “debemos adelantar un periodo de fuerte recesión que se
extenderá hasta bien entrado el año 2010”.
Hasta el año 2014 la economía
española no volverá a crecer por encima del 2%, tasa que se sitúa lejos de su
potencial (en torno al 3%) y desde luego escasa para crear puestos de trabajo
suficientes como para evitar un aumento adicional del desempleo
extraordinariamente importante.
De hecho, estima que en 2011 el
paro se situará en el 17%, casi seis puntos porcentuales más que ahora, lo que
da idea de la intensidad del ajuste.
Hasta ahora, en la mayoría de los análisis de coyuntura, se estimaba como la
hipótesis más probable que la economía española comenzara a repuntar -aunque
fuera de forma tibia- a partir del segundo semestre de 2009, como el propio
vicepresidente Solbes ha repetido en los últimos meses hasta la saciedad.
Pero ahora, las nuevas previsiones
retrasan la reactivación hasta 2011, pero sin alegrías desbordantes.
Ceprede calcula, de hecho, que el Producto Interior Bruto crecerá ese año
únicamente un 0,5%; un 1,1% el año siguiente, y un 1,4% en 2013. Sólo a partir
de 2014 se produciría una recuperación sólida: de un 2,1%, lo que permitirá
empezar a aliviar la tasa de paro.
En todos estos años, el consumo
estará por los suelos, ya que hasta 2015 no volverá a recuperar tasas superiores
al 2%.
Ceprede da un doble argumento para explicar sus previsiones. Por un lado, por
los efectos de la crisis financiera internacional y, por otro, por “la débil
posición de la economía española”. Respecto al primer punto, estima que a la luz
de lo que ha pasado en el sistema financiero en las últimas semanas “no sería
extraño que estuviéramos registrando una evolución del crédito inédita en
nuestra historia económica reciente”.
“Lógicamente”, continúa, “esta
restricción del crédito estaría deteriorando aún más ya débil demanda interna,
contribuyendo a paralizar aún más los mercados de empleo y retroalimentando el
proceso”.
Los economistas de Ceprede apuntan una tercera razón que explicaría lo que se le
viene encima a España.
En su opinión, las posibilidades de actuación de las autoridades económicas
contra el ciclo bajista “se han visto reducidas sensiblemente” debido a que el
margen de maniobra que le daba el aumento del endeudamiento público se ha visto
“muy limitado” por la caída de la recaudación, pero es que, además, ese dinero
deberá ser utilizado para inyectar liquidez en los mercados financieros
respaldando los balances de la banca.