n América Latina, la tormenta financiera que amenaza con tornarse en una
recesión mundial será abordada el lunes en Brasilia en una reunión del Mercosur
y sus países asociados.
"El crecimiento mundial se reducirá considerablemente durante 2009" por una
crisis cuya "duración" y "magnitud" son imprevisibles, declaró el domingo la
ministra francesa de Economía, Christine Lagarde.
Después de Islandia, Ucrania se convirtió el domingo en el segundo país en
tres días en recibir el acuerdo para un préstamo del Fondo Monetario
Internacional (FMI), de un monto de 16.500 millones de dólares.
La institución anunció que esa suma servirá para "mantener la confianza y la
estabilidad financiera y económica" de Ucrania.
Ucrania, al igual que varios países de Europa del Este como Hungría, se ha
visto golpeada de lleno por la crisis financiera, que la ha situado cara a cara
con el fantasma de la bancarrota.
En Helsinki, los primeros ministros de Suecia, Finlandia, Noruega, Dinamarca
e Islandia estudiarán el lunes la crisis en este último país.
La semana que se iniciará el lunes con la apertura de las bolsas asiáticas
parece abocada a nuevas caídas estrepitosas de los mercados y a la confirmación
de que la recesión económica mundial es inevitable.
"Si la caída de las bolsas está causada por los temores a una recesión
internacional, entonces la semana que viene será muy mala. El calendario
económico está lleno de indicadores que serán generalmente atroces", advirtió el
analista Carl Weinberg, de High Frequency Economics.
Los inversores vigilarán la publicación el jueves de la primera estimación
del Producto Interior Bruto (PIB) estadounidense en el tercer trimestre, que se
espera en retroceso, así como varios índices macroeconómicos en Estados Unidos y
Europa.
Los mercados esperan también una avalancha de resultados y previsiones de
empresas estadounidenses, europeas y japonesas, en general pesimistas.
En Nueva York, serán ExxonMobil, la primera capitalización del Dow Jones,
Kraft Foods y Procter & Gamble. También los gigantes petroleros BP y Shell en
Londres.
En Fráncfort, Lufthansa, Bayer, Deutsche Bank y Volkswagen. Y en París,
presentarán sus datos Alcatel-Lucent, France Télécom, Michelin, L'Oréal y Pernod
Ricard.
La época de resultados trimestrales se abre igualmente el lunes en Japón.
El "miedo en estado puro" empuja los mercados, analizó Gina Martin, de
Wachovia Securities, mientras las grandes bolsas mundiales (Nueva York, Tokio,
Londres) bajaron el viernes al mismo nivel que a mediados de 2003.
La Reserva Federal de Estados Unidos probablemente reducirá el miércoles su
principal tasa, fijada actualmente en 1,5%, con el fin de estimular la economía.
Y el gobierno japonés anunció el domingo que estaba dispuesto a multiplicar
por cinco, hasta 110.000 millones de dólares, la suma a inyectar en los bancos
del país en situación difícil.
Pero estas medidas podrían tener poco peso en la situación actual, ante unos
mercados bursátiles aterrorizados que hicieron caso omiso a los planes masivos
de intervención de los bancos centrales y a los programas de apoyo de los
gobiernos estadounidense y europeos para los sectores bancarios.
En América Latina, los ministros de Economía y los gobernadores de los bancos
centrales del Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay) se reunirán el
lunes en Brasilia para tratar la tormenta financiera. Los países asociados
(Chile, Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia) y Venezuela también participarán en
esta reunión.
"Nadie tiene una respuesta inmediata. No nos hacemos ilusiones de resolver
todos los problemas", advirtió el canciller brasileño, Celso Amorim, anfitrión
de esta reunión extraordinaria, que se llevará a cabo tras una semana negra para
los mercados latinoamericanos, en especial en Brasil y Argentina.
El anuncio del Banco Central de Brasil (BCB) de inyectar 50.000 millones de
dólares en su mercado de cambios para respaldar al real no logró frenar el
pesimismo de los mercados el viernes.
Además, el proyecto gubernamental de nacionalización del sistema privado de
jubilaciones en Argentina agravó la agitación de los mercados, con consecuencias
en Madrid.
A nivel de empleo, la Unión Industrial Argentina (UIA) advirtió el domingo
que los despidos iban a continuar en el sector privado por el impacto de la
crisis mundial.
Los bancos europeos siguen dando muestras de asfixia.
El belga KBC podría beneficiarse de un "mecanismo de ayuda pública", indicó
el secretario de Estado de Finanzas, Bernard Clerfaut, al anunciar que se
tomarán decisiones "próximamente".
El austríaco Kommunalkredit AG, del que la entidad franco-belga Dexia es uno
de sus principales accionistas, inició por su parte conversaciones con el
ministerio de Finanzas para disponer de ayuda estatal.