El temor a una recesión
mundial crispó el jueves a los mercados mundiales, que se mantuvieron inestables
por la cascada de malas noticias empresariales, la incertidumbre que planea
sobre países como Argentina, y una posible subida de los precios del crudo.
IAR
Noticias
/
AFP
Los inversores tienen ahora la mirada puesta en la decisión que adoptará el
viernes en una reunión de urgencia en Viena la Organización de Países
Exportadores de Petróleo (OPEP) para frenar la caída de los precios del crudo.
"Vamos a reducir la producción" de petróleo, afirmó el jueves el
presidente del cartel, Chakib Jelil, subrayando que ese recorte no será de
"mucho" para evitar "agravar la crisis financiera".
La perspectiva de un recorte de la oferta de la OPEP, que controla 40% de la
producción mundial, provocó una subida de las cotizaciones del crudo.
En el New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de West Texas Intermediate
(designación del "light sweet crude" negociado en EEUU) para entrega en
diciembre terminó en 67,84 dólares, en alza de 1,09 dólar en relación al cierre
del miércoles.
En Londres, el baril de Brent del mar del Norte con igual vencimiento ganó 1,40
dólares a 65,92 dólares.
Por otra parte, en un nuevo intento de infundir confianza a los mercados, la
presidencia francesa de la UE anunció una cumbre de los jefes de Estado y de
gobierno europeos para el 7 de noviembre en Bruselas con el fin de preparar la
reunión del G20, ocho días más tarde en Washington, dedicada a las
consecuencias de la crisis.
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, pidió por su
parte el apoyo de Pekín y del resto de Asia para responder a la situación
"sin precedentes" creada por la crisis financiera.
"O nadamos juntos o naufragamos juntos", subrayó el presidente de la
Comisión Europea en Pekín, la víspera de una cumbre que reunirá a 43 jefes de
Estado y de gobierno de Asia y Europa.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, anunció la creación de un "fondo
público de intervención" para "actuar masivamente" en favor de las "empresas
estratégicas" que atraviesen dificultades en Francia.
El Tesoro estadounidense indicó paralelamente trabajar en un plan de protección
para los propietarios de vivienda en dificultades.
El Banco Central de México subastó el jueves 1.000 millones de dólares, que se
suman a los 11.000 millones de dólares que había colocado hasta el miércoles en
el mercado cambiario como parte de sus medidas urgentes para estabilizar el
peso.
Pese a esa inyección, la moneda mexicana registró este jueves una nueva
devaluación al cerrar a 13,80 pesos por dólar, su más bajo nivel histórico.
Por su parte, Brasil derogó este jueves un impuesto a las operaciones de
cambio realizadas por extranjeros en los mercados locales a fin de asegurar la
liquidez de la plaza, informó el ministerio de Hacienda.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó el jueves que la
crisis financiera internacional puede convertirse en una amenaza a los avances
conseguidos en los últimos años por países en desarrollo.
"Los avances de nuestros países corren riesgos. La crisis financiera
global puede afectar, de forma injusta y particularmente dura, a los países en
desarrollo", dijo Lula.
En Chile, la presidenta Michelle Bachelet aseguró que la debacle financiera no
afectará los beneficios sociales, pero pidió planes que piensen "no sólo en
el rescate de los especuladores, sino también para los trabajadores".
Tras el pánico del miércoles como reacción al anuncio de estatización de los
fondos de pensiones privados en Argentina, la Bolsa de Buenos Aires se
estabilizó este jueves.
Pero los inversores españoles se mostraron preocupados por la decisión del
gobierno argentino de nacionalizar el sistema de pensiones.
El gobierno español "está en contacto" con Buenos Aires para "defender los
intereses de las empresas" y el presidente José Luis Rodríguez Zapatero
podría reunirse con la presidenta Cristina Kirchner en la Cumbre Iberoamericana
de la próxima semana, dijeron fuentes gubernamentales.
"Es malo para Argentina y malo para los empresarios que están o estamos allí:
malo en general para todo el mundo iberoamericano", subrayó el presidente de la
Confederación Española de Organizaciones Empresariales, Gerardo Díaz Ferrán
En la bolsa de Wall Street, el
índice Dow Jones ganó 2,02% mientras que el Nasdaq cayó 0,73%, tras una jornada
muy volátil.
En América Latina, la bolsa de Sao Paulo perdió 3,57%, México cayó 5,26%,
mientras que Buenos Aires se recuperó subiendo 2,43%.
En Europa, Londres cerró con un alza del 1,16%, París subió un 0,38% mientras
que Fráncfort perdió un 1,13% y Madrid, un 2,05%.
En Asia, las bolsas habían cerrado mas temprano la sesión con pérdidas. Tokio
cedió 2,46%, Hong Kong 3,54% y Shanghai 1,07%.
Los anuncios empresariales mostraron que la crisis no se limita a la esfera
financiera.
Los mercados encajaron la caída de los beneficios semestrales de Sony (-72%), el
anuncio del sueco Volvo de suprimir otros 850 empleos que se suman a los 1.400
ya anunciados, y el cierre de una fábrica del estadounidense Chrysler en
Delaware, además de la eliminación de 1.800 puestos de trabajo.
Su rival, General Motors, estudia también un plan de despidos, por el momento
sin cuantificar.
Los bancos tampoco ven el final del túnel. El estadounidense Goldman Sachs se
dispone a suprimir 10% de sus efectivos, es decir más de 3.000 empleos, según el
Wall Street Journal.
Por su parte, el Banco Central Europeo (BCE) afirmó estar "en posición" de
rebajar las tasas de interés, una noticia que de concretarse podría propiciar un
cierto respiro a los mercados.
Según la consultora Watson Wyatt, una de cada cuatro empresas prevé suprimir
puestos en los próximos doce meses en Estados Unidos. "Los empleadores se
proponen medir el impacto de la crisis económica, pero los cambios ya están
claramente en el aire", aseguró el jueves la firma estadounidense.