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Gordon Brown, primer ministro británico. |
El primer ministro británico, Gordon Brown, declaró el fin de semana que la
crisis financiera mundial ha incrementado las interrogantes acerca de la
relación entre el Gobierno y los mercados.
IAR
Noticias
/
Reuters
"Admiro la habilidad de los mercados para liberar el dinamismo y la
iniciativa de la gente y por ello este nuevo Gobierno Laborista es y será pro
negocios y pro mercados", escribió en el periódico Daily Telegraph.
"Pero también sé que no vivimos únicamente de los mercados. Hace tiempo que
comprendo que los mercados dependen de valores que no pueden generar por sí
mismos. Valores tan importantes como tratar justamente a la gente, actuar
responsablemente y cooperar para el beneficio de todos", reflexionó.
Brown se ha ganado la aprobación internacional y un impulso a su bajo
prestigio entre los votantes al inyectar miles de millones de libras esterlinas
de dinero de contribuyentes al sistema bancario británico para intentar cambiar
completamente la situación de la crisis financiera.
También solicitó una revisión de la regulación para el sistema financiero
mundial que está al borde de la quiebra por la excesiva toma de riesgos que cree
que han contribuido a la crisis crediticia.
"La primera crisis financiera de la era global ahora ha desnudado la
debilidad del libre mercado desenfrenado", escribió Brown.
"Y lo que está sucediendo en el mundo está elevando preguntas bastante
fundamentales para la nueva era mundial sobre las relaciones correctas entre los
mercados y el Gobierno", agregó.
Los comentarios de Brown posiblemente sean rebatidos por la oposición
conservadora, quienes dicen que el Gobierno puede utilizar la crisis para
incrementar el control estatal sobre la empresa privada.
El líder conservador, David Cameron, culminó el viernes una tregua con el
Gobierno respecto de la crisis, diciendo que demostró que la trayectoria
económica de Brown era un fracaso.
Los políticos opositores aminoraron sus críticas al Gobierno en las últimas
semanas, creyendo que debían apoyar sus esfuerzos en un momento de emergencia
nacional.
El respiro ayudó a darle a Brown un repunte en las encuestas de opinión,
donde el partido Laborista redujo la ventaja del Conservador a la mitad, a cerca
de 10 puntos. Brown debe convocar a elecciones hacia mediados de 2010.