Las plazas bursátiles líderes cerraron con subas. Aunque temen una baja
productiva.
Por
María Laura Avignolo -
Clarín
U
na ola de confianza se repitió por segunda día consecutivo en las
bolsas europeas a la espera del paquete de nacionalizaciones bancarias de
EE.UU. y en un clima de euforia y esperanza, después del éxito de los líderes
del viejo mundo para resucitar el sistema financiero. El nuevo héroe es el
premier británico Gordon Brown, reiteradamente comparado con Winston Churchill
.Los contribuyentes británicos y franceses recibieron una mejor noticia: no
habrá alza de impuestos para pagar el paquete de rescate cuando la sombra de
la recesión afecta a ambos países.
La Bolsa de París cerró en alza con un 2,75%. La situación en Londres era
similar: concluyó la rueda con una suba de 3,23%. En Frankfurt, el alza llegó
a 2,70% y en Milán 3,66%, después de un espectacular día de "trading" en las
bolsas de Asia, que fueron las primeras en reaccionar positivamente al rescate
europeo.
La recuperación de la confianza no fue sólo en las bolsas sino en la opinión
pública europea, aliviada de encontrar una solución regional y no depender de
las decisiones de la administración Bush. "Si esta solución llegaba de
Washington, no hubiera tenido la misma credibilidad porque George Bush está
deteriorado, sin imagen y con un paquete fracasado a su espalda. Esto ha
evitado la corrida bancaria y han salvado al sistema", explicó Robert F., un
banquero francés, con oficinas en un alto edificio del barrio de La Defense.
El presidente Nicolas Sarkozy vio restaurada su popularidad después de la
última cumbre europea en París y sus actividades diarias dan prioridad a la
crisis. Su ministra de Economía, Christine Lagarde, explicó el martes que el plan
de rescate francés de 490.000 millones de dólares "no costará nada a los
contribuyentes". Según la ministra, cuatro serán las condiciones que deben
reunir los bancos que solicitan fondos del Estado: estar en buena salud, pagar
sus intereses, aportar títulos y respetar un código ético con respecto a la
remuneración de los banqueros a la hora de la renuncia. Esos son los primeros
indicios de las regulaciones y condiciones que se van a imponer a la banca.
Francia quiere evitar la recesión y un plan de empleos será lanzado la semana
próxima por Sarkozy. El esquema francés se repite en Gran Bretaña porque el
inspirador del mecanismo fue el premier Gordon Brown, el chancellor de las
finanzas durante todo el gobierno de Tony Blair. Los contribuyentes recibirán
los 870.000 millones de dólares del rescate cuando las acciones de los bancos
se recuperen y, hasta ahora, Brown promete que no subirá los impuestos. Gran
Bretaña se encuentra prácticamente en recesión y a Brown no le han dado
respiro. El nuevo índice de inflación británico llegó al 5,2 por ciento el mes
pasado, la tasa más alta en 16 años. Las facturas de electricidad y gas son un
16 por ciento más costosas que el mes anterior, con las cifras más elevadas
desde 1989. Pero la inflación en alimentos, que es del 12,7 por ciento, bajó
por primera vez desde marzo porque los precios de los lácteos descendieron.
"Acciones muy serias deben ser adoptadas. Gran Bretaña ya se encuentra en
recesión, que va a empeorar y el desempleo va a llegar a 350.000 personas el
próximo año", anunció la Cámara de Comercio Británica. La producción
industrial cayó un 0,6 por ciento en agosto y la producción manufacturera está
en declinación desde hace seis meses, según la Oficina de Estadísticas
Nacionales. Los precios de las casas volvieron a caer un 10 por ciento este
mes. Otro signo de que la recesión en el reino es inevitable.