La operación emprendida por Rusia para imponer la paz en Georgia
ha sido criticada a nivel internacional desde diferentes puntos de vista.
Por
Iliá Krámnik
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RIA Novosti
Antes que todo, se reprocha que Rusia empleó de forma "desmedida" la fuerza
en respuesta a la agresión del Ejército georgiano.
Los encendidos debates sobre la legalidad de la reacción de Rusia a los
ataques con artillería, aviación y tanques georgianos contra las fuerzas rusas
de paz y la población de Tsjinvali, la capital de Osetia del Sur plantean la
necesidad de recordar las causas que desataron otras guerras ocurridas en el
siglo XX.
El motivo formal para el comienzo de las dos guerras mundiales que
ocasionaron la muerte de decenas de millones de personas son conocidas.
En el caso de la I Guerra fue un asesinato político, y se considera que la
II Guerra comenzó por el ataque a la emisora de la radio alemana en la ciudad
polaca de Gleiwitz, presuntamente ejecutada por polacos, aunque en realidad,
esa provocación fue organizada por el servicio secreto alemán.
En el caso de la I Guerra, tras el asesinato del príncipe Francisco
Fernando heredero del trono austro-húngaro en Sarajevo siguió un ultimátum. En
cambio, las operaciones de guerra en la II Guerra Mundial comenzaron sin ningún
tipo de advertencia.
En la mayoría de las ocasiones, las guerras ocurridas en el siglo XX
comenzaron sin motivos concretos, como provocaciones, accidentes o algo
parecido.
Por ejemplo, la Guerra en el Océano Pacifico comenzó con el ataque
inesperado de flota estadounidense emplazada en la base de Pearl Harbor.
De la misma forma imprevista comenzó la "Gran Guerra Patria" como se conoce
en Rusia el conflicto entre la Unión Soviética y la Alemania Nazi en la II
Guerra Mundial.
Sin declaración de guerra formal y sin que hubiera ocurrido una provocación
armada, Israel comenzó la Guerra de los Seis Días en 1967, y los países árabes
tampoco se tomaron la molestia de buscar argumentos de peso para comenzar la
guerra árabe-israelí en 1973.
A partir de esas consideraciones se puede llegar a la conclusión de que la
operación militar de Rusia en Georgia tuvo causas tan o más fundadas que las
razones que desataron otros conflictos ocurridos en el siglo XX.
Recordando la situación se pude afirmar que la I Guerra Mundial se debió a
las aspiraciones de Alemania y Austria de influir en el proceso de repartición
del mundo y el control del mercado mundial.
Y en lo que se refiere a la II Guerra Mundial, el deseo de Alemania de
restablecer y ampliar su "espacio vital".
Un momento que es importante destacar es que en el momento cuando comenzaron
las dos guerras mundiales, no había ninguna amenaza directa contra la vida y
seguridad de las poblaciones de los países agresores.
Por sus inicios, la operación de Rusia contra Georgia es parecida a la
intervención de Israel en el sur del Líbano en el verano boreal de 2006.
Ambos conflictos comenzaron como la respuesta a una amenaza directa e
inmediata contra la vida y seguridad de la población de esos países.
En el caso de Rusia, una respuesta contra Georgia. En el caso de Israel, una
acción contra el movimiento radical Hezbollah.
En ambos casos, la agresión fue directa y evidente. Hezbollah atacó el
territorio de Israel con lanzagranadas, misiles de fabricación artesanal y
secuestró soldados israelíes.
El Ejército georgiano con artillería pesada comenzó a atacar Tsjinvali, los
poblados vecinos y los puestos de control de los soldados de paz rusos, y
después, con tanques, aviación y tropas emprendió la invasión de la capital
suroseta.
En ambos casos, el objetivo fue impedir que el adversario continuara la
agresión. En este sentido, la táctica del Ejército israelí y ruso fue similar,
aniquilar las tropas del adversario en la línea de choque, y posteriormente,
emprender la destrucción de sus bases e infraestructura militar en la
retaguardia que, en el caso de Rusia se hizo con ayuda de la aviación.
En general, al observar la reacción de Occidente a la operación de las tropas
rusas en Georgia sale a la vista que lo que inquietó más no fue tanto el exceso
en la demostración de fuerza, sino la forma completamente inesperada con que
Moscú emprendió la operación.
A consecuencia de la absoluta pasividad demostrada durante años por Rusia en
la arena internacional, en el mundo se impuso la opinión de que cualquier acción
contra los derechos o la seguridad de las personas con pasaporte rusa podía
quedar impune.
Pero las cosas comenzaron a cambiar, y la segunda guerra en Chechena demostró
que eso ya no era así. La lista de los comandantes y guerrilleros abatidos
responsables de atentados terroristas en los que murieron centenares de
ciudadanos rusos demostraron que el Gobierno ruso puede defender sus ciudadanos.
El ejemplo más reciente fue la suerte que le correspondió al Ejército
georgiano que apuntó sus armas contra los soldados y los ciudadanos rusos.
Probablemente, el ejemplo georgiano no podrá convertirse en garantía de que
no habrán más acciones para atentar contra la seguridad de Rusia y sus
ciudadanos en el futuro.
Sin embargo, aquellos que tengan
planes de emprender aventuras de guerra contra Rusia deberán de reflexionar
sobre las posibilidades de salir vivos al momento de poner en acción sus planes.