(IAR
Noticias)
10-Octubre-08
|
 |
|
Un corredor de la bolsa de valores de Frankfurt, Alemania. (Foto Ap)
|
La experiencia de EEUU hasta la aprobación del Plan de Rescate tiene unas
enseñanzas muy relevantes para Europa.
Por
Francisco Mochón -
Cotizalia, España
E n primer lugar, que la estrategia
de intervenciones puntuales en las entidades en crisis no es lo ideal. En
segundo lugar, que en una situación como la actual es muy difícil medir las
consecuencias de determinadas acciones que inciden sobre la confianza: los
efectos de dejar quebrar a Lehman Brothers han sido muy superiores a lo esperado
y han puesto en peligro el sistema bancario. Y en tercer lugar, que ante una
crisis generalizada de confianza lo peor es no hacer nada. En el caso de EEUU
muchos analistas señalaban que hubiera sido mejor capitalizar las entidades
financieras con problemas en vez de comprar los activos tóxicos, pero
prácticamente todos coincidían en que un Plan de Rescate era necesario.
La actitud de los políticos europeos ante la crisis evidencia que no han
asimilado ninguna de estas enseñanzas. La situación en Europa ha cambiado
bruscamente en cuestión de días. Inicialmente habían adoptado una cierta pose de
complacencia, señalando que el fin de la supremacía financiera americana había
llegado, y que la situación bancaria europea era muy distinta, más allá del
salvamento in extremis del banco Northem Rock en UK y las actuaciones del BCE
inyectando liquidez. Desgraciadamente los hechos les han forzado iniciar un
precipitado proceso de rescate o nacionalización de varios bancos.
Ante la gravedad de la situación, se convocó una minicumbre para tratar de
diseñar un plan de rescate europeo y se constató que los países que aspiran al
liderazgo de la UE son incapaces de actuar conjuntamente. Lo único que se acordó
fue que las actuaciones serían nacionales pero “coordinadas” y que se podría
incumplir el Pacto de Estabilidad y la política de competencia del Mercado
Único.
La repentina declaración de
Alemania, 24 horas después de la reunión del G-4, señalando que, siguiendo la
iniciativa irlandesa, garantiza todos los depósitos demuestra hasta que punto
los políticos europeos son insolidarios y se están viendo desbordados por los
acontecimientos.
Para afrontar la situación habría que empezar admitiendo que la interdependencia
entre los bancos europeos es muy profunda, que las respuestas nacionales son
insuficientes y que la coordinación caso a caso hace la tarea muy difícil.
Además, la actuación de cada gobierno puede tener efectos no previstos sobre
otros países. Es el momento para actuar conjuntamente.
El restablecimiento de la liquidez y la confianza a los mercados europeos de
dinero y de crédito exige apuntar al fondo del problema, esto es, el elevado
endeudamiento de muchas instituciones financieras europeas. Superando la
ausencia de un marco institucional apropiado habría que llevar a cabo una acción
presupuestario-fiscal de envergadura que permitiera la recapitalización del
sector bancario. La instrumentación podría ser mediante la compra de acciones o
la capitalización de deuda en acciones
******
|