(IAR
Noticias)
07-Octubre-08
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Nicolás Sarkozy, pensativo,
durante una reunión de la Unión Europea, la semana pasada (Foto AFP). |
Un tesoro para unirlos a todos. El ojo de la crisis bancaria mira a
Europa. Con toda su crudeza. Los rescates han llegado, pero las instituciones
europeas no funcionan bajo un único paraguas como en EEUU.
Por R. J. Lapetra - Cotizalia,
España
Se ha visto ya con los rescates de Fortis y Dexia,
donde los bancos centrales y gobiernos de Bégica, Holanda y Luxemburgo han
actuado por su cuenta y riesgo, aunque bajo la atenta mirada del Banco Central
Europeo (BCE) y el resto de países miembro.
Pese a la existencia de una Unión Monetaria desde 1999, una divisa única y un
mercado común, la Europa del euro es 'un ser casi invertebrado' desde el punto
de vista institucional y financiero, especialmente, a la hora de hablar de
emisiones de deuda soberana. La crisis ha puesto de relieve el cerrojo existente
para algunos emisores como España o Italia, aunque permanece abierto para
colocadores como Alemania, que sigue colocando bunds cuando lo requiere.
Este desequilibrio ha abierto el melón sobre las posibilidad de emisiones
conjuntas entre varios países europeos. El Reino de España prevé emitir 30.000
millones de euros en deuda durante el 2009 para satisfacer las necesidades de
tesorería del Estado. Son las previsiones contenidas en el los Presupuestos
Generales del Estado (PGE) y dadas a conocer ayer por la directora general del
Tesoro Público, Soledad Nuñez, en el transcurso de un encuentro financiero
organizado por Euromoney, la jefa de la institutición estuvo acompañada en el
debate por sus antecesoras en el cargo Gloria Hernández, actual directora
financiera de Banco Pastor, y Belén Romana, directora general en ONO.
La crisis financiera amenaza con un cambio institucional de gran magnitud, no
sólo en el plano de la regulación, sino también en otras instituciones como el
Tesoro. "No hay precedente sobre la actual situación en Europa: no hay un Tesoro
Europeo y eso suena dificultoso a la hora de implementar un plan similar al de
Paulson, que incluya a los 27 países de la Unión o de la zona del euro, porque
los instrumentos comunitarios son escasos", explica en un informe Laurence Boone,
analista del banco de inversión Barclays Capital. EEUU ha demostrado tener la
herramientas para afrontar un efecto dominó sin precedentes desde la crisis de
1929 al tener un Tesoro Federal que agrupa las emisiones del Gobierno.
Lo hizo tras el rescate de la aseguradora AIG, activando al Tesoro que dirige
Hank Paulson para que respaldase a la Reserva Federal (Fed) de Ben Bernanke con
una emisión de bonos de 40.000 millones de dólares. Fue el rescate del
rescatador. En Europa, por contra, el armamento público frente a la crisis está
mucho más diseminado y apenas hay órganos comúnes salvo el todopoderoso Banco
Central Europeo (BCE) que preside Jean Claude Trichet. Pero, ¿quién apoyaría al
BCE en caso de necesitarlo a imagen y semejanza de lo ocurrido en EEUU?
Las instituciones comunitarias cuentan con el Banco Europeo de Inversiones
(BEI), capitalizado con más de 160.000 millones de euros. Una cifra enorme,
equivalente al 16% del PIB español aproximadamente, pero insuficiente para
financiar un plan como el de Paulson que prevé destinar 700.000 millones de
dólares adicionales a los rescates ya efectuados para neutralizar la crisis
financiera. La Unión Europea (UE) tiene otro problema extra: el complicado
entramado legal y normativo que rige la unión y que ya ha obligado a Bruselas a
iniciar investigaciones sobre el rescate de Fortis o Dexia para determinar si
son ayudas públicas. "Claro que lo son", expresa una fuente bancaria a este
diario.
¿Europa unida o cada cual por su lado? Benelux o Irlanda
Pero se pueden camuflar si se consideran como operación financiera temporal. Sin
embargo, las inyecciones de capital realizadas, por valor de unos 18.000
millones de euros, afectan directamente al endeudamiento del Estado si se
consideran eso: inyecciones de capital de dinero público. Fuentes del sector
financiero coinciden en señalar que se abre un horizonte de incógnitas sobre la
contabilidad nacional de los Estados a la hora de incluir partidas como las
ejecutadas por los países del Benelux.
"No obstante, el nuevo escenario siembra la duda sobre la capacidad de
financiación de cada Estado miembro de la UE en función de su ratio deuda/PIB",
explica Boone, de Barclays, en referencia a los criterios definidos en el
Tratado de Maastrich, vigentes, que ponen como límite de endeudamiento en
relación al PIB un 60% en cada Estado. Las reacciones a las primeros problemas a
gran escala en los bancos europeos han sido parados, de momento, vía inyección
de dinero público (caso Benelux) o bien mediante la garantía pública sobre los
depósitos y bonos de los bancos (caso Irlanda).
La doble reacción ha funcionado, pero los expertos temen que haya otros
escenarios en los que se necesite un órgano común de financiación o de rescate
que refuerce la posición del BCE, inmerso no sólo en el pastoreo del mercado
interbancario con inyecciones y drenajes de liquidez, sino también vigilante
ante la inflación y los tipos de interés. ¿Es hora de un Departamento del Tesoro
Único en Europa?
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