(IAR
Noticias)
03-Octubre-08
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Funcionarios de la Unión Europea (UE)
están delineando una nueva estrategia para otorgar a las empresas
multinacionales un mayor acceso a los recursos minerales y madereros
de los países del Sur en desarrollo.
Por David Cronin -
IPS
E l bloque europeo importa 80 por ciento de las
materias primas que sus compañías emplean para manufacturar bienes,
por lo que sus funcionarios consideran que los impuestos y otras
medidas aplicadas por los gobiernos de naciones en desarrollo
constituyen obstáculos que deben remover.
En noviembre, la Comisión Europea, órgano ejecutivo del bloque,
definirá los lineamientos sobre cómo las empresas de los estados
miembro pueden explotar los recursos naturales de otras naciones,
incluso aquéllas en las que la mayoría de los habitantes viven en la
pobreza.
Esa directiva tomará en consideración 450 restricciones a las
exportaciones identificadas por la Comisión, entre las que se
encuentran impuestos a las ventas al exterior para fomentar el
procesamiento de materias primas por compañías locales, subsidios y
límites a las inversiones extranjeras.
Patrick Hennessy, un veterano funcionario de la UE que ha
participado en la redacción de los lineamientos, trazó una
distinción entre diferentes grupos de países pobres, al hablar en
una reunión realizada el 29 de septiembre en Bruselas.
Mientras economías en rápido crecimiento, como China e India, tienen
una gran demanda de materias primas, los países africanos cuentan
con "enormes recursos" pero al mismo tiempo "problemas muy agudos",
señaló.
Hennessy afirmó que la UE debe encontrar un "delicado equilibrio" en
sus relaciones con otras naciones. "Es importante tratar de
convencerlos de que vean las cosas como nosotros lo hacemos. Esto
suena muy condescendiente, pero al menos deberían seguir ciertas
reglas comunes como parte de una política industrial sustentable",
agregó.
El comisario de Comercio de la UE, Peter Mandelson, señaló que la
Comisión busca incluir cláusulas que prohíban las restricciones a
las exportaciones en todos los acuerdos de libre comercio que
negocie. Ya están contempladas en los alcanzados con Chile y México
y esperan lograr lo mismo con Corea del Sur e India.
Mandelson enfatizó que en las industrias química, plástica y de la
madera, las materias primas representan un tercio del precio de los
bienes producidos en Europa. "La imposición de un impuesto a las
exportaciones puede dejar a una compañía europea fuera del mercado
de la noche a la mañana", dijo.
A su juicio, existen herramientas más específicas y aptas para
lograr los objetivos que se mencionan para justificar las
restricciones a las exportaciones: fortalecer la industria
doméstica, aportar a los gobiernos ingresos fiscales derivados de
los impuestos a las ventas externas, o restringir el comercio de
productos sensibles desde el punto de vista ambiental, como la
madera.
"En términos económicos, las restricciones a las exportaciones son
una maza antes que un escalpelo", argumentó.
Pero activistas contra la pobreza consideran que los países deben
conservar la opción de poder restringir sus ventas al exterior.
Marc Maes, de la organización belga 11.11.11 dijo que es "muy
preocupante" que la Comisión Europea haya tratado de convencer a las
naciones africanas de eliminar los impuestos a las exportaciones
como parte de los acuerdos de libre comercio.
"Hay muchas razones por las cuales los países en desarrollo deben
mantener controles sobre las exportaciones de madera, por ejemplo",
agregó.
"Es importante para el ambiente, para los pueblos indígenas y para
los fabricantes locales. Tenemos que decirle a la Comisión que
eliminar esas restricciones no es bueno para el desarrollo de esos
países", señaló Maes.
El chocolate ofrece un ejemplo sobre la forma en que los impuestos a
las exportaciones son una fuente vital de ingresos para los países
pobres. Casi 60 por ciento de las importaciones europeas provienen
de Costa de Marfil y Ghana.
Caobisco, el grupo que representa a la industria europea de las
galletitas y el chocolate, considera que un derecho de exportación
de 26 por ciento aplicado por Costa de Marfil es excesivo. Pero uno
de sus representantes, Tony Lass, admitió que "tienen muy pocas
exportaciones alternativas, por lo que se puede decir que es
razonable que pongan impuestos a las de cacao".
Alfredo Valladao, un académico brasileño que enseña en el instituto
francés de ciencias políticas Sciences Po, dijo que si la UE quiere
que otras naciones eliminen las restricciones a las exportaciones
debe primero considerar cómo sus subsidios a la agricultura
perjudican a los productores de los países pobres.
"Si uno quiere defender la libertad de mercado debe colocar todo
sobre la mesa, incluyendo las restricciones europeas a las
importaciones y los subsidios a la agricultura. Esto implica algunos
grandes sacrificios para Europa", agregó.
"No se puede obligar a un país a exportar algunas materias primas y
otras no. El colonialismo es cosa del pasado", concluyó Valladao.
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