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Cotizalia, España
Por entidades
concretas, la firma habla de pérdidas de 2.700 millones de euros para UBS, de
4.500 millones para Deutsche Bank, de 3.700 para Barclays o de 5.700 para Lloyds
TSB.
Después de estas nuevas amortizaciones, hay una serie de entidades que corren el
riesgo de que su ratio de capital Tier I quede por debajo del 6% son Lloyds,
Royal Bank (participado por Santander), Barclays y Crédit Agricole.
Y esto no es el final: los analistas del banco norteamericano estiman que las
amortizaciones continuarán en el futuro, ya que a los activos que se incluían
hasta ahora se van a unir las titulizaciones de hipotecas del sector comercial
(centros comerciales, oficinas, etc.) en EEUU), muy afectadas por la quiebra de
Lehman Brothers, y los créditos apalancados concedidos a empresas para realizar
fusiones y adquisiciones.
Respecto al plan de rescate del Tesoro de EEUU, cuya principal medida es la
adquisición de todos estos activos tóxicos, JP Morgan cree que tendrá un efecto
positivo porque proveerá liquidez a este mercado y un suelo para el valor de
estos activos. Sin embargo, "no resuelve lo fundamentale de la crisis bancaria"
porque hay muchas incertidumbres sobre las reglas de valoración de los activos
(el famoso mark-to-market) y porque la propuesta contempla la recuperación de
las pérdidas sufridas por el Gobierno en un plazo de cinco años, que tendrán que
cubrir los bancos que se acojan al plan.
Su recomendación para los inversores es ser prudente en banca europea y evitar
las entidades con riesgo de pérdidas en activos tóxicos que han perdido su valor
(que tendrán que amortizar), pérdida calidad de los activos tradicionales y
problemas de financiación. Dentro de ese grupo aparece el Banco Popular, junto a
Barclays, Royakm Crédit Agricole, SEB, HRX, Bank of Ireland y Lloyds.
¿Quién queda, entonces? Pues bancos con menores niveles de riesgo y que cotizan
con valoraciones atractivas: el español BBVA, además de CSG, Société Générale,
Natixis, Unicredit, NBG, Erste Bank y Banco Popolare.
Esta semana, los bancos europeos han acaparado todo el protagonismo al ponerse
de manifiesto que los tentáculos de la crisis no sólo ha puesto al borde del
colapso a las entidades estadounideses, también a los gigantes financieros del
Viejo Contiente. Este fin de semana, el Gobierno del Reino Unido se vio obligado
a nacionalizar la hipotecaria Bradford & Bingley, mientras que el Benelux ha
tenido que salir al rescate de Fortis y Dexia.