ETA ha hecho estallar un coche bomba, el tercero en las últimas 24 horas, esta
madrugada en la localidad cántabra de Santoña y ha asesinado a Luis Conde de la
Cruz, un brigada del Ejército de 46 años destinado en Segovia. Al menos otras
seis personas han resultado heridas, ha informado la Delegación del Gobierno en
la comunidad autónoma. La potente explosión ha causado cuantiosos daños
materiales, según testigos y vecinos. Entre los heridos, un capitán ATS se
encuentra grave y va a ser intervenido quirúrgicamente en el Hospital de Laredo
por heridas en la cadera y en la pierna. Una viandante que pasaba por la zona,
Lucila Escobedo, de 70 años, permanece ingresada muy grave en el mismo hospital
y presenta hematoma cerebral.
El resto de heridos sólo presentan rasguños y ataques de ansiedad y han sido
atendidos por los servicios de emergencias en el lugar del suceso. El cuerpo del
militar fallecido ha sido trasladado al tanatorio del Hospital de Valdecillas en
Santander.
El vehículo, el tercer coche bomba colocado por la banda en las últimas 24
horas, después de los ataques de ayer frente al cuartel de la Ertzaintza en
Ondarroa (Vizcaya) y la sede de la Caja Vital en Vitoria, ha estallado poco
antes de la 1.00 de la madrugada cerca del Patronato Militar Virgen del Puerto,
una residencia de personal y centro de formación de hijos de militares, en la
calle Almirante Carrero Blanco.
Vehículo robado en Francia
El vehículo bomba había sido robado en Francia y los terroristas lo colocaron
posteriormente unas placas falsas, dobladas de un vehículo matriculado en
España, según han informado a Europa Press fuentes de la investigación.
En el momento de la explosión, el brigada muerto se encontraba desalojando el
edificio junto al suboficial que ha resultado herido. Este militar estaba
destinado en Segovia y se encontraba pasando unos días de descanso en el
Patronato, han informado fuentes del Gobierno de Cantabria. El Patronato Militar
de Santoña, destinado principalmente a la formación del personal de tropa,
también es utilizado como destino de descanso de militares. En estos momentos,
sólo estaba ocupada la residencia del personal militar, ya que el centro de
formación no abre hasta octubre.
Media hora antes, una llamada anónima de un varón que hablaba en nombre de ETA a
la Asociación de Ayuda en Carretera (DYA) de Guipúzcoa ha alertado de la
colocación del explosivo. El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, se
ha desplazado al lugar del atentado junto al delegado del Gobierno en Cantabria,
Agustín Ibáñez, y la vicepresidenta regional, Lola Gorostiaga. También se ha
trasladado a la zona del suceso la alcaldesa de Santoña, Puerto Gallego, y
diversos miembros de la Corporación municipal.
El coche bomba de esta madrugada es el segundo atentado de ETA desde su
fundación que causa víctimas mortales en Cantabria. El primero tuvo lugar en el
barrio de La Albericia de Santander en 1992. También un coche bomba hizo
explosión entonces, aunque en esa ocasión el número de muertos ascendió a tres.
La banda terrorista no mataba a un militar desde 2001, año en el que una bomba
en una bicicleta colocada en la calle López de Hoyos de Madrid acababa con la
vida del general del Ejército Justo Oreja Pedraza.
Intento de matanza contra la Ertzaintza
En la madrugada de ayer, ETA hizo estallar un coche cargado con 100 kilos de
explosivos frente al cuartel de la Ertzaintza en Ondarroa (Vizcaya). Los dos
presuntos terroristas que colocaron la bomba con 100 kilos de explosivos
escaparon a pie tras lanzar cócteles molotov. Diez personas resultaron heridas,
entre ellas, seis agentes de la policía autonómica. Unas horas antes, la banda
terrorista había hecho estallar otro vehículo, esta vez con aviso previo, frente
a la sede de la Caja Vital en Vitoria, sin causar heridos.
Además, la pasada semana la banda terrorista intentó asesinar a un policía
nacional con una bomba-lapa colocada en los bajos del vehículo particular del
agente, que no llegó a explotar y fue detectada en la comisaría de la localidad
vizcaína de Basauri. El policía nacional logró salvar su vida al no estallar la
bomba-lapa, que fue detectada en las dependencias policiales de Basauri, después
de haber recorrido más de diez kilómetros desde el barrio bilbaíno de Zorroza,
en compañía de un familiar.
Los atentados llegan tras la ilegalización por el Supremo de los partidos
abertzales PCTV y ANV . José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy, que ayer
condenaron los atentados, culminarán esta semana el pacto sobre la nueva Ley de
Víctimas.
Últimos atentados
La última vez que la banda ETA atentó en Cantabria fue el pasado 20 de julio con
la colocación de cuatro artefactos, dos en Laredo y dos en Noja, que estallaron
después de que se recibiera una llamada advirtiendo de su colocación. Santoña ya
fue objeto de otro atentado, en marzo de 2006, cuando explotó un artefacto
compuesto por cinco kilos de amonal el día 8 en la sede de Falange de Santoña,
que hirió leve a una persona.
La última víctima de ETA fue el agente de la Guardia Civil Juan Manuel Piñuel
Villalón, que murió por la explosión el pasado 14 de mayo de un coche bomba
colocado a la puerta de la casa cuartel de la Guardia Civil en Legutiano (Álava)
y cargado con cien kilos de explosivo. Dos días antes de las elecciones
generales del 9 de marzo, el ex concejal socialista en Mondragón Isaías Carrasco
fue asesinado a tiros en esta localidad guipuzcoana por un pistolero de ETA.
Desde el fin de la tregua, la banda terrorista ha asesinado a siete personas,
tres de ellas en lo que va de año.