Deutsche Welle
Neue Osnabrücker Zeitung,
de Osnabrück:
"¿Es cuestión de cálculo? ¿De desconcierto? ¿O incluso de
pánico? En el lapso de ocho días, el banco emisor estadounidense rebajó la
tasa guía de interés en 1,25 puntos porcentuales. El miedo a la recesión se ha
vuelto entretanto tan grande en Estados Unidos que el jefe de la Reserva
Federal, Bern Bernanke, incluso prefiere arriesgar un aumento de la inflación,
con tal de que la mayor potencia económica del mundo siga en pie de
crecimiento. Pero los problemas distan de haberse resuelto con eso. Por lo
pronto, la crisis financiera mundial no se ha superado aún. (...) Además, el
hecho de que la tasa guía estadounidense esté un punto por debajo de la de la
eurozona, constituye un peligro en sí. ¿Quién ha de invertir a la larga en
dólares, si puede obtener mejores dividendos en Europa? Para Bernanke lo
principal debe ser, más que nunca, no perder la confianza de los
inversionistas y los políticos.”
Extremo peligro
Jyllands Poste, de
Arhus, Dinamarca: “Con dos reducciones, de en total 1,25 puntos porcentuales,
en ocho días, Ben Bernanke ha lanzado los últimos salvavidas. (...) Su Banco
Central se ha colocado en una situación que será en extremo peligrosa si el
crecimiento económico no tiene lugar. Peligrosa resulta también la nueva
oleada de endeudamiento desenfrenado a que invitan los bajos intereses. En
Estados Unidos, ni las autoridades supervisoras ni los legisladores han tomado
medidas para evitar que se repita la locura de los 2002 a 2005. En ese
entonces, millones de ciudadanos vieron la oportunidad de convertirse en
propietarios de inmuebles, bajo el utópico supuesto de que los intereses se
mantendrían en un 2 por ciento.”
Ejemplo para el Banco Central
Europeo
Dernieres Nouvelles d’Alsace,
de Estrasburgo: “Haga lo que haga Europa, se encamina hacia una estagflación,
es decir, hacia una desaceleración de la economía con simultánea inflación. En
vista de un marco global que cambia rápidamente, el Banco Central Europeo no
puede permanecer en su virtuosa senda político-monetaria, orientada únicamente
por el índice de precios. El BCE debe seguir el ejemplo estadounidense y dotar
de mayor competitividad a la economía del Viejo Continente, aun cuando una
rebaja de los intereses sólo cure los síntomas. Por lo demás, los tiempos han
cambiado y Francia ya no es la única que demanda una política diferente.
También el presidente del eurogrupo, Jean-Calude Junker, comienza a
inquietarse. Porque cualquier cosa es mejor que morir curado, en este caso,
curado de la inflación.”
Inflación en Europa
De Morgen, de Bruselas:
“La inflación aumentó en enero a un 3,2% en la eurozona. Éste es el nivel más
alto registrado desde la llegada del euro en 1999. Al mismo tiempo se reduce a
gran velocidad la confianza de los consumidores y empresarios europeos. (...)
El consumo sigue sin reactivarse mayormente, sobre todo en Alemania. Eso es
preocupante porque el consumo es el que realiza el mayor aporte al Producto
Interior Bruto.”