l Ejecutivo de la UE prevé una contracción de la economía española del 0,1
por ciento en el tercer trimestre y una caída del 0,3 por ciento en los últimos
tres meses del año.
Para el conjunto de 2008, la Comisión rebajó sus previsiones de crecimiento
de la economía española al 1,4 por ciento, desde una estimación previa del 2,2
por ciento.
Además, el brazo ejecutivo de la Unión Europea dijo que veía una inflación en
España del 4,5 por ciento en 2008.
Para 2008, la UE estima que el crecimiento de la zona euro será mucho menor
de lo previsto y la inflación mucho más alta debido a la turbulencia de los
mercados financieros, la escalada de los precios de las materias primas y las
perturbaciones en el mercado inmobiliario, según un informe.
En sus proyecciones provisionales semestrales, la Comisión Europea rebajó su
previsión de Producto Interior Bruto de 2008 para las quince naciones que usan
el euro al 1,3 por ciento, desde el 1,7 por ciento que anticipó en abril.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) había
hecho la misma revisión el 2 de septiembre.
"Los principales riesgos a la baja identificados en la proyección de la
primavera se han materializado, con una profundización de las turbulencias
financieras, la escalada de los precios de las materias primas y las
perturbaciones en varios mercados de viviendas, que se propagan ampliamente",
dijo la Comisión.
El organismo elevó su estimación de la inflación para este año al 3,6 por
ciento, desde el 3,1 por ciento anterior, una cifra que es casi el doble del
objetivo del Banco Central Europeo, que apunta a mantener el ritmo de incremento
de precios cerca del 2 por ciento.
"Esto representa una revisión al alza, aunque la inflación podría estar en un
punto de inflexión a medida que en los próximos meses se disipe gradualmente el
impacto de los incrementos pasados de los precios de la energía y los
alimentos", agregó.
El organismo dijo que los riesgos para el panorama del crecimiento seguían
más inclinados a la baja, y que si se materializaban, el crecimiento podría ser
este año del 1,1 por ciento en lugar del 1,3 por ciento.
"Los riesgos para el panorama de la inflación (siguen) más hacia el alza,
pues la zona euro podría ser testigo de algunos efectos de segunda ronda sobre
la inflación en el resto del año, aunque no hay pruebas de efectos generalizados
hasta ahora", dijo la Comisión.
Los efectos inflacionistas son algo que el BCE quiere evitar, y el banco
elevó su tasa de interés en 25 puntos básicos en julio al 4,25 por ciento a
pesar de las señales de desaceleración del crecimiento, para anclar mejor las
expectativas sobre los precios.
La Comisión no cree que la economía del conjunto de la zona euro vaya a
sufrir una recesión técnica, definida como dos trimestres seguidos de
crecimiento negativo, pues sólo proyecta un estancamiento de la expansión
trimestral en el tercer trimestre, después de una reducción de 0,2 por ciento en
el segundo.
Sin embargo, Alemania, la mayor economía europea, sí estará en recesión, pues
su PIB se contraería un 0,2 por ciento en el período julio-septiembre frente a
los tres meses anteriores, cuando se contrajo 0,5 por ciento, según las
proyecciones.