"El reconocimiento de Kosovo
es una bomba de relojería para la Unión Europea". "La entrada de Georgia en la
OTAN supondría el final de la cooperación rusa". "La OTAN y la UE deberían
enviar a Saakashvili a La Haya".
Diario
La Vanguardia, España
¿Rusia piensa cumplir el plan de paz Medvedev-Saakashvili ?
Evidentemente, este es nuestro plan. ¿Quién si no nosotros está más interesado
en la paz y la estabilidad en el Cáucaso? Nosotros estamos en esta región, es
nuestra casa común. El plan estará totalmente implementado en un tiempo
razonable y además habrá observadores europeos que podrán garantizar a la
población civil la paz y la estabilidad.
¿Usted cree, como Vladimir Putin, que EE. UU empujó a Saakashvili a la acción
militar en Osetia del Sur?
Sí, según la información oficial
de la que disponemos, los estadounidenses cedieron armas a Georgia, así como
equipos y personal militar y ocuparon el Ministerio de Defensa de Georgia.
Además, 2.000 militares georgianos fueron entrenados por las fuerzas
norteamericanas en Iraq. A este hecho no lo podemos llamar precisamente un acto
de amistad. Los estadounidenses son participantes directos en ese conflicto.
Rusia ha reconocido la independencia de Osetia del Sur y Abjasia, ¿Seguirá el
mismo camino con otras regiones como Crimea o Transdniéster?
Somos conscientes de los problemas
que podemos tener y de que este proceso puede ser duro de aceptar, pero el
problema es que en Osetia del Sur hay una limpieza étnica y en Abjasia podría
pasar lo mismo. Con el reconocimiento de su independencia, lo que hacemos es
ofrecer más medidas de seguridad para estas regiones. En otras, como Crimea o
Transdniéster, no prevemos que suceda algo igual.
Acusan a Occidente de reconocer a Kosovo y no a Osetia del Sur o Abjasia en
Georgia, pero Rusia niega la independencia de Kosovo...
Los ciudadanos de Osetia del Sur
tienen más motivos y más derechos que los de Kosovo para ser independientes,
pero los estadounidenses siempre lo niegan y no aceptan su independencia. Creo
que el reconocimiento de Kosovo por parte de muchos países europeos es una bomba
de relojería para la Unión Europea.
La OTAN debate su ampliación y la posible entrada de nuevos aliados como
Georgia o Ucrania. ¿Le preocupa a Rusia?
Es lo mismo que si ustedes dejan
entrar en la OTAN a Pinochet o Hitler. Nosotros creemos que Saakashvili es un
criminal: en sus manos hay miles de muertes de civiles. Si Georgia entra en la
Alianza Atlántica, querrá decir que es el final de nuestra cooperación con esta
organización.
Si Georgia ya formara parte de la Alianza Atlántica, ¿Rusia habría actuado de la
misma forma en Osetia del Sur que el 7 de agosto pasado?
Es difícil decirlo, pero lo que está claro es que hay que saber lo que pasó allí
en agosto. Alemania ha prometido una investigación independiente de esta crisis
y estamos muy interesados en ello. Creo que una vez que se le presenten a la
OTAN y a la UE los hechos que ocurrieron y lo que realmente pasó, entonces la
cuestión de Saakashvili estará resuelta. Lo deberían enviar a La Haya.
Si hoy Georgia fuera parte de
la Alianza, se podría haber desencadenado una guerra.
Es que no es la OTAN quien está
haciendo todo esto, son los estadounidenses. Son juegos geopolíticos de
Washington. Es muy importante para Estados Unidos tener Europa bajo su control y
para ello es vital encontrar un enemigo. Por eso nos ha nombrado a nosotros el
enemigo. No nos ofrece entrar en la OTAN. Se lo ofrece a Ucrania, a Georgia, a
Armenia, a Azerbaiyán, pero no a nosotros. Rusia es el enemigo.
A pesar del fin de la Unión Soviética, ¿Rusia se siente todavía amenazada por
la OTAN?
Nosotros no nos sentimos
amenazamos por la OTAN ni la amenazamos a ella. Tenemos una Armada que es tres o
cuatro veces más pequeña que la de la Alianza. Entonces, ¿cómo vamos a
amenazarla? No somos nosotros los que crecemos hacia el oeste, es la OTAN la que
se amplía hacia el este. No somos nosotros quienes instalamos un misil en
Polonia y estamos estableciendo bases militares alrededor de Rusia.
Su actitud en el conflicto de Osetia del Sur parece un claro desafío a la
comunidad internacional y a los aliados.
Nosotros pedimos a la OTAN que nos
ayudara en Osetia del Sur, pedimos una reunión de urgencia tras la crisis, pero
Estados Unidos la vetó. El secretario general de la Alianza Atlántica criticó el
uso desproporcionado de la fuerza. Para nosotros, no tiene derecho a criticar a
Rusia en ese sentido, porque la Alianza Atlántica hizo lo mismo en la antigua
Yugoslavia. Nadie en Rusia quiere conflictos con Estados Unidos o con los
aliados, porque la paz es siempre mejor que una guerra.
¿Cree que la relación entre Rusia y Occidente se resentirá aún más tras el
conflicto en Osetia del Sur?
La OTAN fue muy clara: las cosas
no van a ser como antes. Y nosotros estamos de acuerdo, no queremos tampoco
seguir como si nada hubiera pasado. Pero eso no quiere decir que no tengamos
relación con la Alianza a partir de ahora. De hecho, mantenemos la cooperación
en una misión tan importante como Afganistán, en la lucha contra el terrorismo,
en cuestiones humanitarias y en el control de armas de destrucción masiva.
Siendo pragmáticos, preservamos lo esencial de nuestra cooperación. Incluso en
este periodo dramático de relaciones con la OTAN, mantenemos la comunicación y
el diálogo.
Rusia ha insinuado que no teme una nueva guerra fría...
No, quiero declarar de forma
oficial que no habrá otra guerra fría.
Sin embargo, la intervención militar rusa en Osetia del Sur ha recordado a
aquella época. ¿No está intentando Rusia recuperar peso geopolítico en la escena
internacional?
Creo que el problema es que
Washington está celoso. Estados Unidos quiere tener el monopolio y nosotros
aplicamos una política antimonopolios. Queremos vivir en un mundo con muchos
centros, con un sistema de equilibrios, pero los norteamericanos consideran que
su joven democracia es lo más importante. Pensar así es muy naif. Toda la
historia de Estados Unidos es menos prolongada que la historia de la granja de
caballos que hay cerca de mi casa en Moscú.
¿Rusia aceptaría entrar en la Alianza Atlántica?
¿Por qué no?