El
primer ministro polaco, Donald Tusk, ha propuesto que se replantee el proyecto
para la construcción del gasoducto que unirá Rusia con Alemania a través del mar
Báltico tras la crisis surgida por el conflicto de Georgia.
No es conveniente incrementar la
dependencia de Rusia con proyectos de ese tipo, afirma Tusk en declaraciones que
recogió el domingo la edición digital del rotativo alemán "Neuen Osnabrücker
Zeitung".
Cualquier político responsable en Europa debe reflexionar más que hace cuatro
semanas si un proyecto como el gasoducto del Báltico tiene sentido, añade el
primer ministro polaco, quien demanda de la UE una política energética común
ante Rusia.
En ese sentido, propone que la Unión Europea dé una señal clara de su apuesta
por el desarrollo de las energías renovables para que "los rusos no puedan
continuar presionando". "Los europeos deben preguntarse como independizarse por
lo menos en parte de los suministros de petróleo y gas rusos", señala Donald
Tusk en la entrevista.
La empresa Gazprom Germania GmbH, con sede en Berlín y filial del grupo ruso
Gazprom, anunció el pasado mes de julio que el gasoducto que unirá Rusia y
Alemania por mar comenzará a suministrar gas natural en 2012.