A juicio del almirante, los barcos de la OTAN llegaron tarde para intervenir
en el conflicto entre Rusia y Georgia, "y de la misma forma en que llegaron se
tendrán que marchar", dijo Kasatónov.
Actualmente, la flotilla de buques sólo puede proporcionar apoyo moral a
Georgia. "Bajo el pretexto de brindar ayuda humanitaria, esos barcos militares
se encuentran en la ensenada de Batumi esperando la orden de volver a sus
bases", indicó el almirante.
Al comentar la presencia cerca de las costas de Abjasia del portamisiles
Moskva, buque insignia de la Flota rusa del mar Negro, Kasatónov también
descartó cualquier tipo de acción de guerra.
"Actualmente, el crucero cumple una misión diplomática en Sujumi. Y como en
esa zona se encuentra la flotilla de la OTAN, es importante que el Moskva enseñe
la bandera de San Andrés, estandarte de la Armada rusa", anotó el almirante.
Recordamos que varios buques de la Flota rusa del mar Negro continúan cerca
de las costas de Abjasia, y el portamisiles Moskva volvió de nuevo a la zona
del conflicto, tras el arribo de los buques de la OTAN a puertos georgianos.
La presencia de buques de la OTAN en el mar Negro causó asombró en las
estructuras castrenses rusas, en especial el argumento expuesto por Bruselas de
que esos buques están brindando ayuda humanitaria.
En ese sentido, el jefe adjunto del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de
Rusia, general Anatoli Nogovitsin comentó, "llama la atención el costo de esa
ayuda humanitaria, incluidos productos como pañales desechables, que se pueden
comprar en cualquier mercado de Georgia sin necesidad de movilizar acorazados,
además, a nuestro juicio, la parte georgiana no necesita ayuda humanitaria".
Expertos señalan que en la mayoría de las ocasiones, la ayuda humanitaria se
distribuye en aviones, y el Estado Mayor de las FFAA de Rusia destacó el hecho
de que además de pañales desechables, los barcos de la OTAN también transportan
más de un centenar de misiles Tomahawk y otros tantos, tipo Harpoon, armas
destinadas a atacar objetivos en tierra.
El director del Instituto de Análisis Político y Militar de Rusia Alexandr
Jramchigin, minimizó la presencia de los misiles, y supone que los barcos de la
OTAN no tienen planes de combatir pero sí de ejercer presión psicológica y
diplomática sobre Rusia.
"Dese el punto de vista bélico, el hecho que se encuentren allí no quiere
decir nada, los estadounidenses no tienen recursos para comenzar una nueva
guerra y los europeos no tienen intenciones de participar en conflictos
armados", indicó Jramchigin.
Según el experto, en comparación con la aviación o la infantería, la flota
es más eficaz al momento de ejercer presión psicológica o campañas de
ostentación.
Algunos expertos militares suponen que la OTAN, bajo el pretexto de una ayuda
a Georgia pueden estar acumulando buques de cara a posibles acciones contra
Irán, otros, subrayan que esos buques cumplen una misión de apoyo moral al
presidente georgiano Mijaíl Saakashvili.
Por lo visto, la flotilla de la OTAN en el mar Negro forma parte de una
campaña informativa y su objetivo posiblemente, consiste en manipular la opinión
pública. Muchos en Occidente están preocupados de que la OTAN en estos momentos,
no puede ayudar a Georgia, un país al que le ha prometido apoyo.
Para muchos ciudadanos de EEUU, Inglaterra y otros países europeos, la
flotilla de la OTAN en el mar Negro es una señal que les dice, "no estamos de
brazos cruzados en esa zona de conflicto".
En cuanto a lo que puede ocurrir en el futuro, el vicepresidente de la
Academia de Problemas Geopolíticos de Rusia, Denga Jalídov supone que Georgia se
convertirá en una base de la OTAN que le permitirá atacar Irán.
En lo que se refiere a las relaciones entre Rusia y la OTAN, una vez concluya
la "demostración de músculos", el conflicto difícilmente podrá desembocar en un
enfrentamiento armado porque EEUU no está preparado para afrontarlo.
No obstante, durante cierto tiempo la situación seguirá siendo tensa y de vez
en cuando, se escucharán "ruidos de sables" hasta alcanzar un punto crítico que
paulatinamente perderá intensidad hasta encauzar las relaciones a las vías
políticas y diplomáticas.
Entre tanto, la presencia de OTAN en la zona sigue aumentando. Como informó
el comandante de la base rusa de Novorossisk, el vicealmirante Serguei Meniailo,
ocho buques de guerra avanzan viento en popa para sumarse a la flotilla de
buques de la Alianza Atlántica en el mar Negro.