l ex jefe de Estado ruso urgió a la Unión Europea a reexaminar su posición
respecto al conflicto con Georgia, antes de que los dirigentes europeos se
reúnan el lunes en Bruselas para evaluar sus relaciones con Moscú.
En una entrevista a la cadena de televisión alemana ARD, difundida el sábado
por el gobierno ruso, Putin acusó de nuevo a Washington de provocar las
hostilidades en Georgia.
"Sabemos que había (en Georgia) numerosos consejeros estadounidenses. Está
muy mal armar a una de las partes de un conflicto étnico y después, incitar a
solucionar el problema por la fuerza", declaró en la entrevista.
Putin precisó que los "instructores" estadounidenses estaban en "una zona de
guerra", en lugar de estar en las bases militares georgianas.
"Esto hace pensar que la dirección de Estados Unidos estaba al corriente de
la acción que se preparaba y que, muy probablemente, formó parte de ella",
agregó.
Para el ex presidente ruso, todo fue una estrategia para ayudar a uno de los
candidatos a la Casa Blanca, en alusión al republicano John McCain.
"Empiezo a sospechar que todo esto ha sido hecho intencionadamente para
organizar una pequeña guerra victoriosa. Y si esto fracasa, presentar a Rusia
como un enemigo para unir a los electores de un candidato a la presidencia (de
Estados Unidos). Claro está se trata del candidato del partido en el poder, ya
que sólo el partido en el poder dispone de estos recursos", concluyó.
La Casa Blanca desmintió estas acusaciones que calificó de "claramente
falsas".
Durante la entrevista, Putin negó las acusaciones del ministro francés de
Relaciones Exteriores, Bernard Kouchner, de tener "otros objetivos" donde enviar
tropas rusas, especialmente Ucrania.
"Reconocimos desde hace mucho tiempo las fronteras de la actual Ucrania",
dijo Putin.
Las relaciones entre Ucrania y Rusia se deterioraron cuando Kiev pidió a
Moscú que preparara una retirada de Sebastopol, la base en el mar Negro donde se
encuentran los buques rusos.
Respecto a la cumbre extraordinaria de la UE que tendrá lugar el lunes en
Bruselas, Vladimir Putin pidió que se juzgue de manera "verdaderamente objetiva"
la crisis y que se adopte una "posición razonable".
Los europeos deben dedicarse el lunes a hacer "una evaluación verdaderamente
objetiva" de la situación, declaró Putin. "El asunto de las sanciones no nos es
indiferente. Esperamos que se imponga la razón", agregó.
La presidencia francesa de la UE hizo saber
que el Consejo Europeo no desembocará en sanciones.
Tiflis por su parte sí espera que la UE adopte sanciones contra la "élite
política" rusa.
"Aislar a Rusia no tiene sentido, pero esperamos que la UE aplique ciertas
sanciones que no afecten a la población sino a la élite política rusa", dijo a
la AFP el ministro de la Reintegración de los territorios separatistas
georgianos, Temur Iakobashvili.
Sobre el terreno, Rusia mantiene, además de las tropas en las zonas
separatistas de Abjasia y Osetia del Sur, varias posiciones avanzadas en
territorio georgiano, especialmente en los alrededores del puerto de Poti
(oeste), donde el presidente de Georgia, Mijail Saakashvili, fue recibido el
viernes por la noche con aplausos de la población.
Washington por su parte denunció el acuerdo anunciado el viernes por Osetia
del Sur que prevé la instalación de bases militares rusas en la región
separatista.
El ex jefe de Estado ruso urgió a la Unión Europea a reexaminar su posición
respecto al conflicto con Georgia, antes de que los dirigentes europeos se
reúnan el lunes en Bruselas para evaluar sus relaciones con Moscú.
En una entrevista a la cadena de televisión alemana ARD, difundida el sábado
por el gobierno ruso, Putin acusó de nuevo a Washington de provocar las
hostilidades en Georgia.
"Sabemos que había (en Georgia) numerosos consejeros estadounidenses. Está
muy mal armar a una de las partes de un conflicto étnico y después, incitar a
solucionar el problema por la fuerza", declaró en la entrevista.
Putin precisó que los "instructores" estadounidenses estaban en "una zona de
guerra", en lugar de estar en las bases militares georgianas.
"Esto hace pensar que la dirección de Estados Unidos estaba al corriente de
la acción que se preparaba y que, muy probablemente, formó parte de ella",
agregó.
Para el ex presidente ruso, todo fue una estrategia para ayudar a uno de los
candidatos a la Casa Blanca, en alusión al republicano John McCain.
"Empiezo a sospechar que todo esto ha sido hecho intencionadamente para
organizar una pequeña guerra victoriosa. Y si esto fracasa, presentar a Rusia
como un enemigo para unir a los electores de un candidato a la presidencia (de
Estados Unidos). Claro está se trata del candidato del partido en el poder, ya
que sólo el partido en el poder dispone de estos recursos", concluyó.
La Casa Blanca desmintió estas acusaciones que calificó de "claramente
falsas".
Durante la entrevista, Putin negó las acusaciones del ministro francés de
Relaciones Exteriores, Bernard Kouchner, de tener "otros objetivos" donde enviar
tropas rusas, especialmente Ucrania.
"Reconocimos desde hace mucho tiempo las fronteras de la actual Ucrania",
dijo Putin.
Las relaciones entre Ucrania y Rusia se deterioraron cuando Kiev pidió a
Moscú que preparara una retirada de Sebastopol, la base en el mar Negro donde se
encuentran los buques rusos.
Respecto a la cumbre extraordinaria de la UE que tendrá lugar el lunes en
Bruselas, Vladimir Putin pidió que se juzgue de manera "verdaderamente objetiva"
la crisis y que se adopte una "posición razonable".
Los europeos deben dedicarse el lunes a hacer "una evaluación verdaderamente
objetiva" de la situación, declaró Putin. "El asunto de las sanciones no nos es
indiferente. Esperamos que se imponga la razón", agregó.
La presidencia francesa de la UE hizo saber que el Consejo Europeo no
desembocará en sanciones.
Tiflis por su parte sí espera que la UE adopte sanciones contra la "élite
política" rusa.
"Aislar a Rusia no tiene sentido, pero esperamos que la UE aplique ciertas
sanciones que no afecten a la población sino a la élite política rusa", dijo a
la AFP el ministro de la Reintegración de los territorios separatistas
georgianos, Temur Iakobashvili.
Sobre el terreno, Rusia mantiene, además de las tropas en las zonas
separatistas de Abjasia y Osetia del Sur, varias posiciones avanzadas en
territorio georgiano, especialmente en los alrededores del puerto de Poti
(oeste), donde el presidente de Georgia, Mijail Saakashvili, fue recibido el
viernes por la noche con aplausos de la población.
Washington por su parte denunció el acuerdo anunciado el viernes por Osetia
del Sur que prevé la instalación de bases militares rusas en la región
separatista.