En la mañana del domingo, Georgia denunció la "entrada de tropas rusas en
Abjasia" aunque, en realidad, "las fuerzas de paz tomaron bajo custodia la
central hidroeléctrica de Inguri garantizando de esta manera la seguridad del
suministro de energía eléctrica a Georgia y Abjasia", precisó el alto jefe
militar.
Más tarde, el titular georgiano de Protección Medioambiental, Irakli Gvaladze,
atribuyó a los militares rusos la responsabilidad por los incendios forestales
cerca de Borzhomi, con lo cual "sorprendió bastante al Ministerio ruso de
Defensa que ofreció ayuda para apagarlos", añadió.
Alexander Lomaya, secretario del Consejo de Seguridad Nacional de Georgia, hizo
por su parte la declaración sensacional de que "los rusos ocuparon Jashuri y
Ajalgori" a pesar de que "ni las tropas rusas ni el propio señor Lomaya
pasaron por estas localidades".
La portavoz de la red de ferrocarriles georgianos, Irma Stepladze, recordó a su
vez que los rusos volaron supuestamente un puente ferroviario en los accesos a
Tbilisi.
El sujfe del Estado Mayor ruso
calificó tal acusación de "tontería absoluta".
"La aviación rusa, por no hablar
ya de las unidades terrestres, no incursionó en esta zona a la hora de atacar
infraestructuras militares georgianas", aseguró. La destrucción del puente,
según el general, es resultado del pánico en las tropas georgianas que se
apresuraban a organizar una línea de defensa cerca de Tbilisi a pesar de que
"nadie amenazaba" a esta ciudad.
Las noticias de carros de combate rusos en la ciudad de Senaki, en el oeste de
Georgia, eran igual de falsas porque "las tropas rusas no realizaron en la
jornada del domingo traslados algunos en el territorio georgiano", afirmó.
Hacia la noche se hizo claro -según el general- por qué Georgia emprendió
semejante ofensiva propagandística a modo de "cortina de humo".
De acuerdo con el lato jefe,
Tbilisi pretendía organizar la supuesta "incursión de merodeadores" en la ciudad
de Gori con la ayuda de "georgianos, nacionalistas ucranianos y terroristas
chechenos disfrazados como militares rusos" para después incriminar el
incidente a Rusia.
Los militares rusos, afirmó el general Anatoli Nogovitsin , acatarán
estrictamente el plan de paz firmado por todas las partes y tendrán "suficiente
moderación para no hacer caso a la palabrería georgiana aunque venga del máximo
nivel".