Sobre
la base de estos planes de Moscú, las cabezas nucleares serían repartidas en
submarinos, barcos y bombarderos de la flota rusa con base en el puerto de
Kaliningrado del mar Báltico, un enclave situado entre los países europeos de
Polonia y Lituania.
Un alto responsable militar en Moscú explicó que la dotación insuficiente que
esta flota ha sufrido desde la desmantelación de la Unión Soviética "va a
cambiar ahora".
"En vistas de la determinación de
América de instalar un escudo de defensa de misiles en Europa, el Ejército está
revisando todos sus planes para dar a Washington una respuesta adecuada",
señaló.
Los planes rusos han sido condenados por el embajador estadounidense ante la
OTAN, Kurt Volker, quien afirmó que ya conocía esta "amenaza".
"Es realmente desafortunado que Rusia
elija reaccionar colocando cabezas nucleares en varias zonas cuando el resto del
mundo no mira hacia ese tipo de conflicto de superpoderes pasado de moda",
consideró.
Esta medida que podría adoptar Moscú se conoce 24 horas después de que Rusia
dijera a Polonia que podría enfrentarse a un ataque nuclear por aceptar la
instalación del sistema de misiles defensivo de Estados Unidos en su
territorio.
En tanto, el embajador de Estados Unidos ante la OTAN, Kurt Volker, indicó
que el futuro del diálogo entre la alianza y Rusia y los foros de cooperación
creados tras la Guerra Fría podría revisarse tras la intervención de Moscú en
Georgia.
Aunque reconoció que aún no se ha
decidido ninguna respuesta concreta, sí dijo que se abordará la cuestión en las
reuniones regulares de ministros de Exteriores y Defensa de la alianza y en los
encuentros de embajadores de la OTAN con su contraparte rusa.
Volker indicó que Estados Unidos no busca una confrontación ni el cierre de
espacios para el diálogo. "No queremos una dinámica negativa para las relaciones
con Rusia, queremos que sea positiva, pero para que eso ocurra Rusia debe
retirarse de Georgia, respetar la soberanía y la territorial de Georgia y
jugar según las normas del siglo XXI", agregó.
Volker también se refirió al malestar de Rusia por el acuerdo alcanzado entre
Estados Unidos y Polonia para que este país albergue misiles de intercepción del
escudo antimisiles estadounidense e insistió en que no tiene como objetivo a
Rusia. "Nadie está amenazando a Rusia, así que Rusia no debería amenazar a
otros", opinó.