El aspirante republicano a la
Casa Blanca, John McCain, criticó el sábado las operaciones militares de Rusia
en territorio de Georgia, y sostuvo que el conflicto bélico representa una grave
amenaza para los suministros mundiales de energía.
En su discurso semanal en la radio, el senador de Arizona dijo que una
interrupción del abastecimiento de la energía en el extranjero podría aumentar
los precios, "inflingiendo un gran daño a nuestra economía y a los
trabajadores estadounidenses".
McCain afirmó que "una gestión adecuado de esa crisis podría ser la
diferencia entre apuros transitorios y un desastre de grandes proporciones",
refiriéndose a la importancia de contar con la experiencia necesaria para ser el
próximo presidente de Estados Unidos.
El senador republicano y su rival demócrata Barack Obama han advertido a
Rusia sobre graves consecuencias y a largo plazo si continúa con su ofensiva
en Georgia, y el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, ha denunciado las
acciones de Moscú e insistido en que la soberanía del Gobierno de Tiflis debe
ser respetada.
La crisis por la región separatista de Osetia del Sur estalló cuando Georgia
intentó retomar el control de la provincia respaldada por Rusia, provocando una
respuesta militar masiva de Moscú.
"Rusia se ha hecho más agresiva hacia naciones ahora democráticas que se
liberaron del antiguo imperio soviético", sostuvo McCain en su discurso.
"Rusia también posee vastas reservas de petróleo. Y esta fuerte influencia de
los mercados del gas y del petróleo se ha convertido en un arma estratégica
que Rusia claramente se ha preparado para usar", agregó.
Los suministros de energía en Europa podrían interrumpirse si un oleoducto
clave que pasa a través de Georgia es destruido o queda bajo el control de
Rusia, dijo McCain.
"Todo esto sólo se suma a la urgencia de producir más de nuestra propia energía,
incluyendo las enormes reservas de petróleo de Estados Unidos que están mar
abierto", aseveró.