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El vicepresidente económico, Pedro Solbes. |
El Ejecutivo rebaja la previsión de crecimiento al 1,6% en 2008 y al 1% en
2009 - La desocupación subirá al 12,5% y se destruirá empleo por primera vez en 15 años.
Por Miguel Giménez -
El País, España
Hace dos meses era "enormemente exagerado" hablar de crisis, según el
vicepresidente económico, Pedro Solbes, que identificaba esa palabra con
recesión. Hace un mes era "opinable" si la había o no, una cuestión académica,
según el propio presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Ayer, el
Gobierno se dio de bruces con la realidad. No es sólo que por primera vez Solbes
hablase varias veces de "crisis" en la conferencia de prensa posterior al
Consejo de Ministros, sino que, además, pintó un panorama que apunta a un
profundo y duradero deterioro de la economía.
El Ejecutivo ha acometido una drástica rebaja de su previsión de crecimiento
al 1,6% en 2008 y al 1% en 2009, las tasas más bajas desde la recesión de 1993.
Es el tercer recorte en menos de un año. Solbes presentó los Presupuestos para
2008 con una previsión de crecimiento del producto interior bruto (PIB) del
3,3%, que en diciembre redujo al 3,1%. En abril, tras las elecciones, Solbes
rebajó las previsiones para ambos años al 2,3%, cifras que entonces calificó de
"realistas".
El nuevo ajuste de ayer supone rebajar casi a la mitad el crecimiento en el
bienio. El vicepresidente culpó a la evolución de los tipos de interés y del
petróleo, pues tanto el Euríbor como el crudo han marcado máximos históricos y
recordó el carácter internacional de la crisis, "la más compleja de las últimas
décadas", según dijo.
El Gobierno, de hecho, se ha puesto al frente de la manifestación. Sus
previsiones son más negativas que las de la OCDE, la Comisión Europea y el FMI,
que se han quedado "algo larguitas", según el vicepresidente.
Solbes cree que lo peor de la crisis llegará en la segunda mitad de este año
y el primer trimestre del próximo, para los que el Gobierno prevé estancamiento
o un crecimiento trimestral mínimo (del 0,1% o el 0,2%, como máximo). El
vicepresidente no espera decrecimiento de la economía en ningún trimestre aunque
en alguno estaremos "rozando el larguero", según el símil futbolístico que
repitió ayer. Lo que sí descarta Solbes es la recesión (dos trimestres
consecutivos de caída de la actividad). Es más, el Gobierno espera cierta
recuperación desde el segundo semestre de 2009 y que a partir de 2010 "la
economía vuelva a crecer a tasas cercanas a su potencial", que Solbes suele
cifrar en el 3%.
El efecto del frenazo económico será devastador para el empleo, como ya
mostraban ayer mismo las cifras de la Encuesta de Población Activa, según la
cuales la tasa de desempleo ha subido al 10,4%. El Gobierno espera que esa tasa siga
aumentando este año y que en 2009 se sitúe en el 12,5%. Ésa es la media, lo que
es compatible con que en algunos momentos se supere el 13%. El Gobierno cree que
la caída del sector de la construcción, intensivo en empleo, se acentuará en
2009.
Las propias previsiones aprobadas ayer mostraron la descoordinación del
Gobierno y dejaron en evidencia al ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, que
horas antes descartaba desde Bruselas que el desempleo fuera a superar el 11% en
2009. "Yo dije en su momento que el desempleo se situaría para el año que viene más
cerca del 11% que del 10% y creo que va a estar por ahí. Creo que las
previsiones de la OCDE [que pronosticó un 10,7%] pueden ser unas previsiones
buenas", señaló a la entrada de la reunión del Consejo de Interior y Justicia de
la UE, según las declaraciones recogidas por Europa Press
El Gobierno, además, prevé que en 2009 se destruya empleo (en media anual)
por primera vez en 15 años. Traducidas, las cifras del Gobierno suponen la
destrucción de unos 100.000 empleos y el aumento del desempleo en aproximadamente
medio millón de personas en 2009.
El menor crecimiento y el aumento del
desempleo pasarán factura a las cuentas del
Estado. Solbes prevé déficit no sólo para este año, sino también para el
próximo, como avanzó el miércoles. Según el Gobierno, los ingresos se situarán
en 156.500 millones y los gastos en 159.730 millones, incluyendo una partida
adicional de 1.500 millones para cubrir las prestaciones de desempleo. Eso
supone un crecimiento del gasto del 4,5% (el 3,5% sin esa partida adicional).
Con los ajustes para expresarlo en términos de contabilidad nacional, el
déficit será de 3.865 millones, un 0,34% del PIB, que rondará los 1,13 billones
de euros en 2009, según las nuevas previsiones. La ley de estabilidad permite
elaborar un presupuesto con un déficit máximo del 0,4% si la economía crece
menos del 2%.
Según Solbes, los Presupuestos para 2009 serán claramente austeros en todas
las partidas, salvo las dedicadas a la protección social y las que puedan
contribuir a reactivar el crecimiento de la economía.
El rigor de los Presupuestos, las medidas ya adoptadas y las que se puedan
tomar en el futuro son, según el discurso de Solbes, las recetas para superar la
crisis, término que también asumió ayer el PSOE en un comunicado.
Para el PP, es demasiado tarde. En otra nota, el portavoz popular de
Economía, Cristóbal Montoro, acusó al Gobierno de "ir a remolque de la
realidad". "Su modelo tiene dos socavones, el de las familias con el
desempleo, y el
de las empresas, por la pérdida de competitividad", añadió.