(IAR Noticias)
26-Julio-08
El desempleo llegó a 10,44%, el nivel más alto desde 2004. Los más
afectados son los inmigrantes. El gobierno de Zapatero, además, bajó ayer la
expectativa de crecimiento del PBI para este año de 2,3% a 1,6%. En 2009 bajará
aún más.
Por
Juan Carlos Algañaraz - Clarín
Arrecia la crisis en España y el desempleo se dispara, con 2.000 desocupados
más por día. Además, hay un fuerte freno del crecimiento económico, al tiempo
que se acentúa la caída del consumo y continúa la grave crisis inmobiliaria y de
la construcción. La más prestigiosa de las encuestas revela que el intenso
deterioro económico y el miedo a perder el trabajo obsesionan a los españoles.
Ya hay varios augurios de que en 2009 España entrará en recesión.
La desocupación volvió a crecer en el segundo trimestre de este año, llegando al
10,44% de la población activa, el nivel más alto desde 2004, según anunció el
Instituto Nacional de Estadística, que contrasta con el 9,6% a que se llegó en
el primer trimestre.
En 2007, la desocupación se ubicó en un mínimo histórico del 7,95%. Después
llegó el derrumbe de la construcción, la crisis financiera, hipotecaria y
económica, terremoto que ha provocado los aumentos de los precios del petróleo y
de los alimentos. "Es una crisis mundial", insisten con acierto los altos
funcionarios y economistas, pero esto no consuela a quienes pierden su empleo.
Lo peor es que el ministro de Economía, Pedro Solbes, ha advertido que la cifra
de desocupación se puede disparar al 12,5% en 2009 al intensificarse las
consecuencias de la crisis.
Otra mala noticia llegó inmediatamente después, cuando el gobierno de José Luis
Rodríguez Zapatero informó que baja sus previsiones de crecimiento económico
para este año que se situaba en el 2,3%, inicialmente, y ahora desciende al
1,6%. En 2009 se prevé que el aumento del Producto Bruto Interno sea de sólo un
1%.
Después de la reunión de los viernes del Consejo de Ministros, Pedro Solbes,
vicepresidente segundo del ejecutivo, efectuó estos anuncios y comentó: "El
ajuste económico es mucho más brusco y rápido de lo que esperábamos".
La crisis se ensaña con la construcción ya que de los 207.400 desocupados 87.100
pertenecen a ese sector donde se concentraba gran parte del empleo de los
inmigrantes, ahora los gran perjudicados por el deterioro de la economía. En los
tres últimos meses han perdido su empleo 75.000 extranjeros. El índice de
desocupación entre los inmigrantes es de 16,46% y entre los españoles llega al
9,34%.
Con este panorama, no extraña la situación que revelan los sondeos realizados
por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) que depende directamente de
la Presidencia del gobierno.
El 42,3% de los encuestados creen que dentro de un año la situación económica
habrá empeorado mientras que las esperanzas de una mejora sólo ilusionan al
10,8%. Un 36% cree que la coyuntura económica es mala, un 19,1% piensa que es
muy mala y un 37%% opina que es regular.
El gobierno y el PSOE acaban de "festejar" los cien primeros días del segundo
mandato de Zapatero, agobiados por la crisis económica de una complejidad
inesperada y con golpes durísimos y rápidos sobre España. Zapatero aseguró que
las medidas adoptadas por el ejecutivo van a movilizar 95.000 millones de
dólares entre 2008 y 2010. "El objetivo es hacer cuanto antes que la economía
crezca".
Sin utilizar la palabra "crisis", el líder socialista reconoció que estos cien
días de mandato "han sido consagrados a afrontar una situación bastante difícil,
con crisis del sector inmobiliario y con factores internacionales que pesan. Por
eso hemos tomado una serie de medidas para paliar el frenazo al crecimiento",
aseguró.
Como novedad muy positiva, se ha producido una reunión entre Zapatero y el jefe
de la oposición, Mariano Rajoy, presidente del Partido Popular. Era la décima
entrevista de ambos desde que los socialistas llegaron al poder en marzo de
2004. Pero, el clima fue radicalmente distinto. La derecha pareció enterrar el
clima de crispación frenética con que enfrentó a los socialistas durante los
cuatro primeros años de mandato. Coincidieron en abordar la lucha contra la
crisis aunque Rajoy insistió en que las medidas que propician los conservadores
son diferentes a las del gobierno.
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