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Uno de los detenidos el 22 de julio de 2008 por agentes de la Guardia Civil
en Bilbao, Arkaitz Goikoetxea, considerado el líder del desmantelado 'comando
Vizcaya'. (Foto AFP) |
La guardia civil española asestó un duro golpe en la madrugada del martes
a ETA, al detener a nueve presuntos activistas al desmantelar el comando
"Vizcaya", el grupo "más activo y dinámico" de la organización separatista
armada vasca desde el final de su tregua en 2007.
Entre los detenidos figura Arkaitz Goikoetxea Basabe, "al que la guardia
civil sitúa en la cabeza de este comando. Es el coordinador y dinamizador de
este comando que estaría formado por varias personas", afirmó el ministro del
Interior español, Alfredo Pérez Rubalcaba, durante una rueda en Madrid para
informar del operativo.
La operación supone el golpe más duro a ETA desde la detención en Francia de
su número uno, Javier López Peña, alias "Thierry", en mayo pasado.
Las detenciones se produjeron principalmente en las provincias vascas de
Vizcaya y Guipúzcoa (norte), pero dos de ellas tuvieron lugar en las provincias
andaluza de Málaga (sur) y gallega de Pontevedra (noroeste), según Rubalcaba.
La policía no cree que los dos detenidos fuera del País Vasco estuvieran
intentando montar comandos de ETA, explicó el ministro, quien se refirió al
grupo desmantelado como "complejo Vizcaya", dirigido por un "liberado" (a sueldo
de ETA) y compuesto por una red de "legales", miembros no fichados por la
policía.
Al contrario que los comandos tradicionales, no actuaba sólo en Vizcaya, sino
también en otros lugares de la geografía española, explicó el ministro.
"No podemos asegurar que se trata del único comando operativo de ETA, pero es
el más activo y dinámico", que estaría implicado en la mayoría de los atentados
perpetrados por la organización armada vasca desde el final de su alto el fuego
permanente en junio de 2007, según Rubalcaba.
El ministro español reveló que Goikoetxea, de 28 años, "estaría implicado de
una u otra forma en algunos de los más importantes atentados atribuidos al
comando Vizcaya" como el ataque con coche-bomba contra la casa-cuartel de la
guardia civil en Durango (País Vasco), el primer atentado de ETA tras el fin de
su tregua el 5 de junio de 2007.
También habría estado implicado en un ataque contra una comisaría de la
ertzaintza (policía regional vasca) en Zarautz o en el atentado con coche bomba
contra la casa-cuartel de la localidad vasca de Legutiano, donde murió un
guardia civil en mayo pasado.
Sin embargo, "no tenemos ninguna prueba que vincule a ninguno de los
detenidos hoy con el asesinato de (el ex concejal socialista) Isaías Carrasco",
asesinado a tiros en Mondragón (País Vasco) el 7 de marzo pasado ni con las
cuatro bombas de escasa potencia que estallaron el domingo en playas de la
región de Cantabria (norte), afirmó Rubalcaba.
El ministro no descartó, sin embargo, que esas pruebas "puedan aparecer
mañana".
El operativo, considerado uno de los golpes más duros a ETA, que desde enero
de 2007 ha sufrido la detención de 306 activistas y miembros de su entorno,
según Rubalcaba, ha sido acogido con satisfacción en España.
"La operación de hoy ha sido un éxito indiscutible, por lo que reiteramos
nuestra felicitación y apoyo al Gobierno", afirmó el líder de la oposición
conservadora Mariano Rajoy.
El presidente del Partido Nacionalista Vasco (PNV, en el poder en el País
Vasco) en Vizcaya, Andonio Ortuzar, consideró en una entrevista radiofónica "una
satisfacción" que sean detenidas personas que "han estado cometiendo atentados y
acciones terroristas, trayendo mucho sufrimiento" al País Vasco.
Responsable de la muerte de 823 personas en 40 años de violencia por la
independencia de un gran País Vasco, ETA rompió en junio de 2007 un "alto el
fuego permanente" decretado en marzo de 2006, poniendo fin a un intento de
diálogo del gobierno socialista, José Luis Rodríguez Zapatero.
ETA, considerada una organización terrorista por la Unión Europea, ha
perpetrado desde junio de 2007 varios atentados, matando a tres guardias civiles
y un ex concejal socialista en el País Vasco, mientras la policía ha
multiplicado sus operaciones contra ETA y su entorno político.