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Benedicto XVI con líderes islámicos y judíos. |
El Papa
Benedicto XVI pidió hoy a todas las religiones que se unan contra el
"terrorismo" y que resuelvan los conflictos de manera pacífica, en un discurso
ante los líderes islámicos y judíos de Australia.
El Sumo
Pontífice también dijo que la Iglesia Católica está abierta para aprender de
otras religiones, un comentario que se da en el contexto de los intentos del
Vaticano por mejorar sus relaciones con el mundo islámico.
"La Iglesia busca con avidez oportunidades para escuchar la experiencia
espiritual de otras religiones", dijo Benedicto XVI.
Las relaciones entre católicos y musulmanes se tensaron en 2006, después de que
el Santo Padre pronunció un discurso en Regensburg, Alemania, en el que los
mahometanos consideraron que implicó que el Islam era violento e irracional.
Los musulmanes
de todo el mundo protestaron y el Papa quiso reparar el daño cuando
visitó la Mezquita Azul de Turquía y rezó en dirección a La Meca junto a su
imán.
Además, el Papa aseguró que la religión no debe ser un motivo de división,
sino de unión para encontrar el camino de la paz.
Asimismo, también habló a los miembros de las otras religiones sobre la
necesidad de mantener el medioambiente.
Después de los discursos ofrecidos por el Pontífice, Benedicto XVI ha almorzado
con un grupo de jóvenes que le han regalado unas orejas de Mickey Mouse, un
rosario charro y una figura del Apóstol Santiago, entre otros regalos.
Dentro del marco de la Jornada Mundial de la Juventud, se ha realizado una
espectacular representación del Vía Crucis, en el que cuatro mujeres aborígenes
lloraban ante el sufrimiento de Jesús.
Benedicto XVI también ha contemplado la representación de la última cena en la
catedral de Santa María, que ha sido a través de las numerosas pantallas
gigantes en parques y plazas de Sídney.