Actualmente, Rusia ocupa el cuarto lugar
entre los países líderes en extracción de uranio en el mundo pero aún aspira a
más.
Por Tatiana Sinítsina - RIA Novosti
Por el monto de uranio extraído los últimos años, Rusia dejó atrás Níger,
pero todavía quedan por delante gigantes de la talla de Canadá, Australia, y
Kazajstán.
En 2007, Rusia extrajo 3.527 toneladas de mineral de uranio y ya hay metas y
lo más importante, muchas posibilidades de que esas cifras sean mucho más
altas.
Rusia puede incrementar considerablemente la producción de uranio si pone en
marcha proyectos de prospección y explotación de nuevos yacimientos, ante todo,
en Siberia Oriental. Y también, si las empresas nacionales del sector nuclear
logran acuerdos de cooperación con otros países ricos en mineral de uranio.
Actualmente, el mercado mundial de extracción y producción de uranio está
convulsionado pero predomina el optimismo. El mercado de este material se
caracteriza por su alto grado de monopolismo, las ¾ parte del uranio que se
produce en el mundo es obtenido por apenas cinco países.
Al optar por el desarrollo de la energía nuclear, Rusia fijó entre sus metas
acumular reservas adecuadas de este mineral y adoptar una estrategia pragmática
para la renovación permanente de este recurso estratégico.
Rusia y Kazajstán comenzaron una nueva fase de cooperación en el ámbito del
uranio en 2006 tras la adquisición por parte de Moscú del 49 % de las acciones
de la empresa administradora del yacimiento Zaréchnoye, en el sur de Kazajstán,
con reservas estimadas en 19.000 toneladas de mineral de uranio.
Convenios suscritos con empresas australianas en 2007 permitirán a Rusia
recibir anualmente uranio por un monto del mil millones de dólares.
Tras concluir estudios de factibilidad técnica y conveniencia económica,
Rusia y Armenia firmaron protocolos para la creación de una empresa mixta
destinada a la prospección geológica y extracción de mineral de uranio en
territorio armenio. Otro país candidato a colaborar con Rusia es Mongolia que en
teoría, cuenta con las mayores reservas de uranio del planeta.
Se puede afirmar que los países productores de uranio están desarrollando una
amplia campaña de expansión estimulados por diversos factores, en ellos, la
coyuntura alcista de sus precios, porque el valor del uranio en el mercado
mundial paulatinamente aumenta a ritmos más acelerados que el petróleo y el oro.
¿Y cuánto uranio puede haber en la Tierra? A juicio de los expertos en el
subsuelo hay mucho uranio. De acuerdo a estudios de especialistas las reservas
de uranio se contabilizan en miles de millones de toneladas, mucho más que las
actuales reservas de otros metales importantes como la plata y el plomo.
El desarrollo de la ciencia y la tecnología permitió que el elemento número
92 de la Tabla Periódica se perfile en una fuente colosal de energía. En
condiciones de crisis energética global, este metal blando de color gris tiene
un valor incalculable.
Por su potencial energético, un centímetro cúbico de uranio equivale a 60.000
litros de gasolina, entre 110 y 160 toneladas de carbón, y casi 60.000 metros
cúbicos de gas.
En Rusia, la principal empresa que produce hasta el 93 % del mineral de
uranio es el la Planta de Extracción y Tratamiento Priargunski, localizada en la
ciudad de Krasnokámensk, en la provincia de Chitá fronteriza con China y
Mongolia.
La planta explota yacimientos con reservas valoradas en 150.000 toneladas
con una producción anual de 2.500 y 3.000 mil toneladas en tecnología de
extracción de alto costo.
Otro 7 % del uranio ruso es obtenido por el denominado método de
lixiviación (tratamiento del mineral con disolventes), un proceso menos costoso
en yacimientos de uranio en la provincia de Kurgán, y en la República de
Buriatia en Siberia.
La empresa satisface las necesidades de uranio del país, pero no produce
metal fisible necesario para desarrollar otras actividades que adelantan
empresas rusas del sector nuclear a nivel internacional.
Rusia debe proveer de combustible nuclear las centrales nucleares que
construyó para otros países durante los tiempos soviéticos, y si a este
combustible se agrega los recientes contratos de enriquecimiento de uranio y el
reciclaje de combustible nuclear, la diferencia entre las existencias de uranio
y las necesidades de este elemento para asumir todos los compromisos asciende a
6.000 toneladas de uranio al año.
Parte de este déficit se cubre a partir de las denominadas "fuentes
segundarias" como los depósitos de materiales fisibles y el armamento nuclear
que debe ser reprocesado o reconvertido para su aplicación civil en virtud a
tratados de desarme firmados entre los países.
Pero esas "fuentes secundarias" que al inicio de la era atómica tenía la
mayoría de las potencias se agota a ritmos acelerados y desaparecerá
definitivamente en los próximos diez o quince años.
En Rusia la extracción del mineral de uranio está a cargo del monopolista
Atomredmetzoloto, integrada a la corporación estatal Rosatom. Según la empresa,
el presente año la extracción de uranio prevista equivaldrá e 3.880 toneladas
con miras a alcanzar las 20.000 toneladas en 2024.
En general, las reservas descubiertas de uranio en el territorio ruso se
aproximan a las 564.000 toneladas. Esta cifra incluye el yacimiento de uranio
Elkon el mayor del territorio ruso con reservas de al menos 344.000 toneladas y
localizado en noreste de la República siberiana de Yakutia-Sajá. Se trata de un
yacimiento muy incómodo porque se encuentra en la zona inhóspita de hielos
perpetuos y vetas de mineral a mucha profundidad. Según los planes previstos, el
yacimiento Elkon deberá producir 5.000 toneladas anuales de uranio en 2020 y la
otra fuente importante de uranio procederá de los yacimientos que de manera
conjunta explota Rusia en Kazajstán.
Los expertos estiman que las reservas de uranio natural y el uranio obtenido
de la reconversión del armamento nuclear permitirán a Rusia en 2030 controlar el
45 % del mercado mundial de enriquecimiento de uranio destinado a los reactores
de las centrales nucleares.