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El jefe de los espías , Alex Allan |
La policía descarta que haya sido envenenado pero la prensa local asegura
que se han realizado pruebas toxicológicas para determinar lo ocurrido.
Los servicios de seguridad británicos se encuentran convulsionados por un
extraño caso que ha afectado a Alex Allan, el jefe del principal organismo de
inteligencia, internado en coma en un hospital de Londres.
El alto funcionario,
de 56 años, que dirige el Comité de Inteligencia Conjunto encargado de
supervisar la seguridad en el país y en el extranjero, enfermó el pasado lunes
cuando se encontraba en su casa por causas que aún no han sido averiguadas.
Los investigadores no han encontrado
ninguna prueba para sospechar que haya sido envenenado o se trate de un crimen.
Sin embargo algunos medios de
comunicación locales señalan que se han realizado pruebas de toxicología para
determinar lo que ha sucedido.
"El caso está siendo analizado como
no sospechoso", asegura la policía británica.
Allan, que fue designado el pasado mes de noviembre, está al frente de un
equipo que gestiona el trabajo de las agencias de seguridad del Reino Unido.
Asesora a los ministros sobre seguridad, defensa y amenazas externas a los
intereses nacionales británicos y tiene acceso directo al primer ministro, Gordon Brown.
El Comité supervisa el trabajo de las agencias de inteligencia
MI5, MI6 y el centro de vigilancia para la seguridad GCHQ.