Una nueva serie de
estadísticas relativas a la economía española ampliaron el pesimismo de
analistas, que contemplan la posibilidad de una recesión este mismo año pese a
la visión más optimista del ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes.
Solbes dijo el martes que no contemplaba un escenario recesivo de la economía.
Sin embargo, la evolución negativa de la ventas de automóviles, el mínimo
histórico registrado por el índice de gerentes de compras del sector
manufacturero y la caída de la contratación bursátil en junio aumentaron las
preocupaciones de analistas sobre la economía española.
"Ahora yo considero más probable que haya una recesión a que no la haya porque
el ajuste se está produciendo de una forma muy intensa, brutal", dijo Nicolás
López, director de análisis y mercados de M&G Valores.
Una economía padece técnicamente una recesión cuando se producen dos meses
consecutivos de crecimiento negativo del Producto Interior Bruto.
La Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) dijo el
martes que las matriculaciones habían descendido un 30,8 por ciento interanual
en junio.
La asociación atribuyó la caída de las ventas de automóviles nuevos a la
reducción del consumo en un clima de restricciones crediticias.
Un poco antes, el índice de gerentes de compra del sector manufacturero mostró
una caída hasta 40,6, mínimo nivel desde que se creara la serie en febrero de
1998.
Este indicador muestra que una tasa superior al 50 por ciento apunta a un ritmo
expansivo, mientras que una tasa por debajo de ese nivel señala una contracción.
Además, Bolsa y Mercados Españoles informó el martes que el volumen negociado en
la renta variable española por parte de esta institución experimentó un
retroceso interanual del 41,6 por ciento.
Finalmente, el portal de Internet facilisimo.com dijo que los precios de las
viviendas de segunda mano en venta acumularon en junio un descenso del 6,4 por
ciento frente al mismo mes del año anterior.
Solbes dijo el martes durante un acto económico organizado por Europa Press que
el declive de la economía domestica era esperado, aunque admitió que estaba
siendo más profundo que lo inicialmente esperado.
El titular de economía reiteró que el crecimiento del PIB del segundo trimestre
podría ser inferior al 0,3 por ciento del primer trimestre. También señaló que
el crecimiento global del año podría situarse este año por debajo del 2,0 por
ciento frente al 3,8 por ciento de 2007.
"Nadie puede creer en serio que una economía pueda sostener indefinidamente una
tasa de crecimiento del 4,0 por ciento. Los ciclos no se han inventado ahora,
pero es verdad que es complicado aceptar que se puede dejar de crecer una
temporada después de una década de vacas gordas", dijo un analista de renta
fija.