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Proyecto peruano que ha llevado electricidad a miles de personas en zonas aisladas fue premiado en Londres. |
Mientras recrudece el temor por el
encarecimiento del petróleo y por las consecuencias de la producción
de biocombustibles sobre la carestía de alimentos, científicos y
activistas promueven energías de fuentes no contaminantes,
eficientes y, además, a gran escala.
Por Sanjay Suri - IPS
Los 10 principales productores de energía de
fuentes alternativas, que emiten poco dióxido de carbono, han
cubierto por sí solos la demanda de nueve millones de personas este
año y evitan la emisión de 1,9 millones de toneladas de ese gas de
efecto invernadero, coincidieron responsables de emprendimientos
innovadores.
Los gases invernadero como el dióxido de carbono, el metano y el
óxido nitroso son considerados por la mayoría de la comunidad
científicas como responsables del recalentamiento planetario y el
cambio climático.
Los 10 pioneros fueron identificados por los premios Ashden a la
Energía Sustentable, otorgados en Gran Bretaña.
Las emisiones que logran evitar varias organizaciones dedicadas a
producir energía de fuentes alternativas en África y Asia equivalen
al consumo de unos 700.000 habitantes de Gran Bretaña, según un
informe elaborado por el Instituto Internacional para el Ambiente y
el Desarrollo (IIED, por sus siglas en inglés), en colaboración con
el GVEP Internacional, con sede en Londres.
El GVEP se dedica a promover la energía limpia en áreas rurales y
semiurbanas. El estudio fue encargado por el Departamento
(ministerio) de Desarrollo Internacional de Gran Bretaña.
En Bangladesh, un solo programa de energía solar instaló más de
160.000 paneles domésticos, en comparación con los 2.300 existentes
en Gran Bretaña.
El programa de la organización Grameen Shakti (Aldea Energética) en
Bangladesh comenzó como esfuerzo a pequeña escala, pero se volvió
masivo.
"Comenzamos en 1996 instalando unos cientos de paneles solares al
año", relató Dipal Barua, de Grameen Shakti. "Ahora colocamos 8.000
al mes. Nos habíamos propuesto llegar a un millón en 2015, pero lo
superaremos en 2010."
Esos paneles generan electricidad suficiente para alimentar durante
cinco horas cuatro lámparas, una televisión en blanco y negro, una
radio y la carga de un teléfono celular, indicó Barua.
"Su costo es de unos 400 dólares al año, pero no pedimos una entrega
inicial. Aceptamos una pequeña cantidad por adelantado y nuestros
ingenieros cobran el resto en un plazo de dos o más años", añadió.
Los paneles solares marcan una tremenda diferencia en la vida de las
personas, señaló Barua.
"El queroseno de las lámparas es caro y daña el ambiente. Este
sistema nos permite dar luz a las viviendas por las noches para que
los niños puedan estudiar y a los comerciantes mantener su negocio",
dijo a IPS.
La gran demanda convirtió a Grameen Shakti en una organización que
emplea a 2.000 ingenieros y cuenta con un presupuesto anual de 30
millones de dólares.
En las aldeas de Nepal se están instalando nuevos sistemas de
biogás. El combustible, obtenido mediante la transformación de heces
de animales, se usa para cocinar e iluminar y permite reemplazar el
fuego de leña y las lámparas de queroseno.
El costo de ese dispositivo es de unos 400 dólares por unidad. Los
hogares pueden obtener un subsidio por un tercio del precio total,
contribuir a otro tercio en especies y pagar el resto mediante
microcrédito.
Al igual que los paneles solares de Bangladesh, cada dispositivo de
biogás brinda la energía necesaria para cubrir las necesidades
básicas de los hogares. La demanda de unidades y su producción
aumentan rápidamente.
Grameen Shakti se dedica ahora, también, a la instalación de plantas
de biogás y el desarrollo de tecnología para mejorar el
funcionamiento de las cocinas.
En India, la Empresa de Desarrollo Internacional creó bombas a pedal
para irrigar, que reemplazan a las de gasóleo.
También la Compañía de Luz Eléctrica Solar creó una amplia variedad
de bombas solares y otros dispositivos. En ambos casos no se trata
de implementos alternativos para unos pocos. La demanda es de miles
de unidades al mes, y aumenta rápidamente.
"Esto va más allá de una linda idea o del concepto de nicho de
mercado", dijo a IPS el responsable de programa de los premios
Ashden a la Energía Sustentable, Ben Dixon. "Estamos llegando a un
punto de inflexión después del cual esta tecnología beneficiará a
millones de personas."
El desafío, ahora, es "explorar oportunidades para emular éstos
éxitos en otros lugares". La divulgación pública de estos logros es
la forma de avanzar, señala el informe del IIED y el GVEP.
Las pequeñas y medianas empresas que desarrollan esas tecnologías
comparten una fuerte orientación social y el objetivo de llevar
energía a los pobres, señala la investigación encargada por el
Departamento de Desarrollo Internacional británico.
"Es llamativo que todos los programas se hayan desarrollado en un
plazo significativo. En siete casos fue de 10 años o más. Eso
permitió crear experiencia en el ámbito local, cadenas de
suministros y la permanente incorporación de nuevos enfoques e
ideas".
La mayoría de los programas, señala el informe, "estuvieron a cargo
de personas que estuvieron desde el principio, y la continuidad del
liderazgo y su perspectiva pueden haber desempeñado un papel
significativo".
Esos logros no deben permanecer aislados como ahora y deben poder
repetirse en otros lugares a través de la transferencia tecnológica
y de mecanismos financieros, prosigue.
La nueva tecnología limpia puede ser fácilmente adoptada por
personas sin otras fuentes de energía.
Los hogares de unos 2.000 millones de personas en el mundo carecen
de electricidad y 1.600 millones dependen del fuego de leña para
cocinar, según el documento.
"Esto es importante para la salud, la educación y la disminución de
la pobreza. El alza del petróleo y la demanda creciente hacen
difícil que los sistemas energéticos centralizados llenen el vacío",
subraya.
Los 10 programas que pone de relieve el informe ofrecen tecnologías
simples y asequibles, como cocinas mejoradas, paneles solares de uso
doméstico, biogás y bombas de agua.
"Las tecnologías tienen beneficios ambientales significativos, como
reducir las emisiones de dióxido de carbono y la deforestación, pero
también consecuencias sociales y económicas. Transforman la vida de
sus beneficiarios mediante mejores ingresos, salud, seguridad
alimentaria, aire más puro y más oportunidades para estudiar",
señala el informe.
Una de las principales conclusiones del informe es que los posibles
beneficiarios deben poder acceder al crédito.
"Eso es porque los costos iniciales de las nuevas tecnologías como
los paneles solares pueden ser una barrera, aun si el alto precio
del queroseno y de otros alternativas signifique que el plazo de
reembolso sea sorprendentemente corto", señala el informe.
El documento recomienda los microcréditos que cuente con respaldo de
préstamos blandos y subsidios del gobierno y fondos de carbono
específicamente diseñados para apoyar dichas fuentes de energía.
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