El Parlamento Europeo aprobó el
miércoles 18 la "directiva de retorno", norma que permite a los
gobiernos mantener hasta 18 meses detenidos a inmigrantes
clandestinos o solicitantes de asilo rechazados, antes de su
deportación.
Por David Cronin - IPS
El europarlamentario izquierdista italiano Giusto
Catania reflejó los sentimientos de activistas por los derechos de
los inmigrantes, al considerar que la votación en Estrasburgo marca
uno de los "días más oscuros" de la Unión Europea (UE).
La "directiva de retorno", rechazada en bloque por los partidos de
izquierda, establece a los 27 países del bloque un criterio común
sobre el tiempo en que los inmigrantes que afrontan la expulsión
pueden estar detenidos. Hasta ahora, en siete de los estados no
regía un límite obligatorio.
Según la nueva norma, debería establecerse un máximo de detención de
seis meses, aunque puede extenderse por otros 12 en una amplia gama
de circunstancias.
Una amplia coalición de organizaciones religiosas, humanitarias y de
derechos civiles calificó excesivos los 18 meses, pues la mayoría de
los inmigrantes que podrían ser sometidos a una detención tan
extensa no han sido condenados por ningún delito.
Souhayr Belhassen, presidente de la Federación Internacional de
Derechos Humanos, calificó la votación, además, de inoportuna.
Cuando falta poco para el 60 aniversario de la Declaración
Internacional de los Derechos Humanos, "los legisladores europeos
nos hicieron saber que los inmigrantes no son seres humanos como
cualquier otro", advirtió Belhassen. "Los han deshumanizado", se
lamentó.
Uno de los principales críticos de la directiva, el presidente de
Bolivia, Evo Morales, la consideró una negación de "los fundamentos
de la libertad y de los derechos democráticos".
"Existe la posibilidad de encarcelar a madres de familia y menores
de edad sin tomar en cuenta su situación familiar o escolar, en
estos centros de internamiento donde sabemos que ocurren
depresiones, huelgas de hambre, suicidios", escribió Morales.
"¿Cómo podemos aceptar sin reaccionar que sean concentrados en
campos compatriotas y hermanos latinoamericanos indocumentados, de
los cuales la inmensa mayoría lleva años trabajando e
integrándose?", preguntó el mandatario.
En una carta abierta publicada el viernes, Morales llamó a Europa a
reconocer la contribución positiva de los inmigrantes a la economía
del continente.
"Hoy, la Unión Europea es el principal destino de los migrantes del
mundo, consecuencia de su positiva imagen de espacio de prosperidad
y de libertades públicas", agregó.
"La inmensa mayoría de los migrantes vienen a la UE para contribuir
a esta prosperidad, no para aprovecharse de ella. Ocupan los empleos
de obras públicas, construcción, en los servicios a la persona y
hospitales, que no pueden o no quieren ocupar los europeos", anotó.
Otro motivo de conflicto es la prohibición por cinco años del
reingreso a territorio de la UE de un expulsado, lo cual, según la
organización de derechos humanos Amnistía Internacional, constituye
"un ejemplo extremadamente malo para otras regiones del mundo".
Además, advirtió Amnistía, la norma no contiene garantías de que se
satisfagan las necesidades de los niños y niñas inmigrantes que no
estén acompañados por sus padres.
Otras organizaciones alertaron que la directiva permitiría
deportaciones a países donde los migrantes podrían sufrir tortura,
hostigamiento e incluso la muerte. En algunos casos, el traslado
sería a países que no son los suyos, según diversas
interpretaciones.
"El texto admite implícitamente que un menor no acompañado por sus
padres nacido en el país A sea expulsado al país B", dijo Patrick
Peugeot, presidente de la organización francesa de defensa de los
refugiados Cimade. "¿Cómo es posible imaginar algo así?"
Pero la directiva fue defendida por los grupos políticos
mayoritarios. La aprobación corrió por cuenta de 367
europarlamentarios, con el voto contrario de 206. Cien se
abstuvieron.
La norma "no es perfecta" pero contiene varias salvaguardias,
argumentó Patrick Gaubert, miembro del centroderechista Partido
Popular Europeo, el principal grupo del Parlamento Europeo.
Las detenciones deben ser sometidas a control judicial y, en
principio, las deportaciones deben realizarse con el consentimiento
de los migrantes, afirmó.
Según Gaubert, la falta de normas vigente antes de este miércoles
propiciaba criterios arbitrarios que han sido ahora sustituidos por
reglas claras y adecuadas.
"La propaganda se refiere a una 'medida xenófóba', pero Europa está,
en realidad, asumiendo con seriedad sus responsabilidades y se niega
a abandonar a las personas vulnerables en un vacío legal", agregó.
Este punto de vista fue respaldado por la Alianza de los Demócratas
y Liberales por Europa.
La europarlamentaria holandesa Jeanine Hennis-Plasschaert consideró
"meridianamente claro que este paquete negociado" entre el
Parlamento Europeo, la Comisión Europea (rama ejecutiva de la UE) y
los gobiernos nacionales "establece reglas donde antes no las
había".
Pero el europarlamentario Catania, del Grupo Confederal de la
Izquierda Unitaria Europea/Izquierda Verde Nórdica, acusó a los
gobiernos que apoyaron la directiva de asumir un "enfoque
autoritario".
"Éste será recordada como uno de los días más oscuros en la historia
de la UE", dijo el legislador italiano. "Estas medidas serán
decisivas para los ocho millones de migrantes irregulares hoy
residentes en Europa, decisivas para esos hombres y mujeres que,
escapando de las guerras y del hambre, tratan de alcanzar nuestras
costas.".
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(*)Walter Martínez walter@dossieronline.com