El primer ministro británico, Gordon Brown, y el presidente de Estados
Unidos, George W. Bush, amenazaron hoy al régimen iraní con "intensificar" las
sanciones que pesan sobre el país y someterlo a un "aislamiento mayor" al que ya
sufre si decide "seguir ignorando" los mandatos de la comunidad internacional en
torno al desarrollo de su programa de tecnología nuclear.
En la rueda de prensa conjunta que ofrecieron en Londres con motivo de la
visita de seis días del mandatario norteamericano a Europa, Brown se sumó a las
advertencias al Gobierno de Mahmud Ahmadineyad que monopolizaron la semana
pasada la cumbre bilateral de Bush con su colega galo, Nicolás Sarkozy, y
subrayó que "si Irán continúa ignorando las resoluciones y las ofertas de
asociación, no habrá otra alternativa que intensificar las acciones".
Así, aunque ambos líderes apostaron por agotar la vía del diálogo, el
dirigente británico avanzó que planteará a la Unión Europea imponer "sanciones
mayores" sobre Teherán, entre las que propondrá el congelamiento de los activos
del principal banco del país en el extranjero, Melli, y el inicio de una nueva
política punitiva en torno al crudo y al gas.
"Hoy Reino Unido instará a Europa y Europa estará de acuerdo en adoptar
acciones adicionales contra Irán", declaró, en referencia a la cumbre de
ministros que se celebra en Luxemburgo.
No obstante, añadió que Londres "espera" la respuesta del Ejecutivo
asiático tras las conversaciones mantenidas este mismo fin de semana por el alto
representante para la Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Javier
Solana, con el objetivo de "hacer todo lo posible para mantener el diálogo".
"Adoptaremos cualquier acción que sea necesaria para que Irán sea
consciente de que la opción es empezar a jugar su papel como miembro pleno y
respetado de la comunidad internancional o afrontar un mayor aislamiento",
declaró.
Una apuesta con la que pretende hacer entender a la república islámica que
debe "respetar" las advertencias de Naciones Unidas, si bien tanto él como Bush
subrayaron en su comparecencia que el problema es con el régimen de los ayatolás,
no con los ciudadanos, a quienes Brown trasladó el "mensaje de que no tienen que
elegir un camino de confrontación". "Pero también tenemos claro que si sigue
ignorando las resoluciones y nuestras ofertas, no tendremos otro remedio que
intensificar las sanciones", añadió.
Agotar la vía diplomática
Por su parte, Bush añadió que "no hay ningún enfrentamiento con el pueblo
de Irán, sino con el régimen", al que acusó de "negar lo que necesita" a su
propia gente y ante cuya actitud apeló al "mundo libre a trabajar juntos" con la
"diplomacia como apuesta" principal. "Los problemas se pueden resolver desde la
diplomacia", aseveró, en el sentido de que "la única manera de afrontar la
proliferación nuclear es a través de conversaciones multilaterales".
Sin embargo, añadió que no descarta recurrir al uso de la fuerza si Irán
no cumple con las demandas internacionales, aunque insistió en agotar la vía del
diálogo para poner fin a la crisis. "Ahora es tiempo de trabajar juntos para
conseguirlo", mantuvo el presidente norteamericano, quien remachó: "Todas las
opciones están sobre la mesa, de todas maneras", ya que aunque Teherán tiene
"derecho" a desarrollar energía nuclear, esta posibilidad no lo legitima para
enriquecer uranio.
Así, subrayó que el Ejecutivo de Ahmadineyad "no tiene la confianza" de la
comunidad internacional, puesto que "ha dejado claro que quiere destruir la
democracia de los --países-- vecinos" y añadió que la responsabilidad de la
comunidad internacional al respecto pasa por "aumentar la presión" sobre Irán y
otros estados con aspiraciones nucleares como Corea del Norte.