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EUROPA  

 

Los análisis denuncian que las relaciones UE-Moscú pasar por una “fase de mal carácter”

Europa y Rusia no necesitan una nueva guerra fría

 
 

(IAR Noticias) 06-Junio-08

Angela Merkel.y Dimitri Medvedev

Según los observadores, no se debe permitir que las agrias relaciones entre Rusia y la Unión Europea estropeen un nuevo acuerdo de asociación: ambas partes lo necesitan.

Por
Jonathan Steele
-
The Guardian

Hubo lágrimas y sudor a raudales en el estadio Luzhniki de Moscú, el 21 de mayo, durante la final de la Champions League, pero no hubo sangre. Los fanáticos ingleses del fútbol se mantuvieron en calma y la policía rusa evitó descontrolarse. El resultado fue que el estereotipo de Rusia como un lugar duramente represivo perdió otro pedazo de credibilidad y su búsqueda de ser tratado como un país "normal" en el escenario posguerra fría avanzó un paso más.

Esa ha sido una labor accidentada desde que se terminó la Unión Soviética. La euforia occidental de los años 90, cuando Rusia no parecía tener desacuerdos importantes con la política de Occidente, dio paso a la decepción cuando Vladimir Putin asumió una línea internacional menos complaciente (especialmente en su segundo período), mientras restringía al mismo tiempo algunas de las recién adquiridas libertades de sus compatriotas.

Estamos ahora en un momento de incertidumbres sin precedentes por parte de la UE respecto de Rusia, mientras se encienden las discusiones en torno de si comprometerse más profundamente con un vecino cada vez más independiente y próspero.

El Acuerdo de Asociación y Cooperación, de 10 años, entre la UE y Rusia expiró el año pasado y los esfuerzos por renovarlo han enfrentado serios problemas. Una razón es que la UE es más grande de lo que era en 1997. El ingreso de nuevos miembros que solían ser aliados de la Unión Soviética o que, en el caso de los Estados bálticos, eran repúblicas soviéticas, agregó una fuerte dosis de tensión histórica.

El año pasado, fue Polonia la que bloqueaba el esfuerzo de la UE por establecer un consenso para un mandato de negociación con Rusia. Este año ha sido Lituania.

Otra razón consiste en que Rusia quiere que un nuevo acuerdo de asociación tenga un tono diferente. Ha sentido que el lenguaje respecto de que Rusia y la UE comparten "valores europeos comunes" se utilizó como un garrote. Como dice la profesora Margot Light, del London School of Economics, "los dirigentes rusos creen que estos valores están determinados exclusivamente en la Unión Europea y los dirigentes de la UE simplemente buscan imponerlos a Rusia". Ahora, Rusia prefiere el concepto de compartir intereses.

El 26 de mayo, los ministros de Relaciones Exteriores de la UE iniciaron un nuevo esfuerzo para acordar un mandato. No será para nada una partida tan excitante como la del encuentro en el estadio Luzhniki, ni tampoco como la de una semana antes, cuando los rusos ovacionaron al Zenit de San Petersburgo cuando ganó la copa de la UEFA. Pero importa, dado que la UE es el mayor socio comercial de Rusia y Rusia es el mayor abastecedor de energía de Europa.

Informe

Los temas quedan bien expuestos en un informe del comité para la Unión Europea de la Cámara de los Lores del Reino Unido. Resuena a través del informe la voz del realismo político, muy distante del tono emocional e ideológico de los "nuevos" europeos de Europa central y oriental, y de la administración Bush, hacia Rusia. Se dice que las relaciones UE-Rusia pasan por una "fase de mal carácter". Pero se aconseja a ambas partes ver las cosas en una perspectiva de largo plazo.

Lejos de estar en una "nueva guerra fría", ni la UE ni Rusia se han ajustado todavía al fin de la anterior y a la confusión de las últimas dos décadas a raíz de los recién liberados nacionalismos postsoviéticos.

El informe de la Cámara de los Lores enfatiza con fuerza que los años 90 fueron un tiempo de empobrecimiento masivo para los rusos. Y en que la imposición de la democracia al estilo occidental se asocia con eso en la mente de muchos rusos.

En forma oblicua pero inconfundible, apunta también al doble estándar de la política de la Unión Europea y de Estados Unidos.

"Hojas de ruta"

La necesidad de unanimidad de la UE entrega a cada uno de sus 27 miembros un derecho a veto, por lo que el debate en torno de cómo tratar con Rusia sólo subraya la dificultad de llegar a consenso en la UE.

Los rusos no difieren de los estadounidenses en querer una voz europea más fuerte, siempre y cuando ésta coincida con sus propios puntos de vista. Si no es así, gustan de trabajar bilateralmente con Estados miembros.

Por el lado ruso, tener un nuevo Presidente no cambiará mucho las cosas. El nuevo escenario con un poderoso Primer Ministro Putin y un bisoño Presidente Medvedev demorará varios meses en asentarse. Pero la tendencia de la política doméstica y externa de Rusia no se alterará. Se desengañarán los que ven a Medvedev más "liberal" que Putin.

¿Podrían sobrevivir la UE y Rusia al fracaso de firmar un nuevo acuerdo de asociación? El viejo fue prorrogado por un año y podría ser nuevamente renovado. O podría extinguirse sin que nadie lo llore. Ambas partes ya han acordado una serie de "hojas de ruta" que reseñan la cooperación en diversos "espacios comunes": en economía, seguridad y justicia, e investigación y educación.

Hay quienes ven en esto sólo palabrería eurocrática y no avances reales. Pero la realidad es que la interacción entre Rusia y la UE está llamada a desarrollarse en todas estas áreas. Lo más necesario es bajar las expectativas y obviar las inevitables crisis y disputas de corto plazo por echar abajo el viejo edificio.

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