condicionadas con sistemas de luz láser Copperhead estadounidense o bien
sistemas Krasnopol soviético, ese tipo de municiones están en servicio
operativo hace más de 20 años.
Pero la tecnología evoluciona y el desarrollo de los sistemas de navegación
desde satélites ha permitido el desarrollo de una nueva generación de
municiones "inteligentes", cuyo proceso de guiado hasta el blanco opera a
partir de información suministrada desde el espacio.
El primer modelo de munición de este tipo y cuya producción en serie ya se
ha puesto en marcha figura el proyectil estadounidense M982 Excalibur,
bautizado con el nombre de la espada del legendario Rey Arturo, jefe de los
caballeros de la Mesa Redonda.
A diferencia de las municiones dirigidas con rayos láser, los proyectiles
Excalibur no dependen de las condiciones del clima y no necesitan que el
blanco sea iluminado. Desde el punto de vista operativo, este tipo de
municiones permite la destrucción de objetivos fijos con coordinadas de
ubicación previamente establecidas.
El proyectil Excalibur puede catalogarse como arma de alta precisión porque
tiene una desviación inferior a los 10 metros, en comparación con los 200 y
300 metros de las cargas comunes. Este factor de eficacia, reduce
considerablemente la cantidad de municiones empleadas para la destrucción de
objetivos. El único defecto es su costo elevado, más de 100.000 dólares por
unidad.
Las pruebas del Excalibur concluyeron el año pasado y además de EEUU,
Canadá Suecia y Australia ya han expresado interés por incorporar este tipo de
armas a sus Fuerzas Armadas con planes de obtener armas exclusivas que
proporcionen la supremacía en el campo de batalla.
Pero esa supremacía puede durar poco porque el Centro de Diseño Kompas de
Moscú, en el marco del proyecto Dinámika ha desarrollado una munición rusa de
artillería inteligente de alta precisión y eficacia.
De forma similar al Excalibur, el nuevo proyectil ruso determina el
objetivo con ayuda de señales de satélite utilizando los únicos dos sistemas
de navegación, el GPS (Global Positioning System) estadounidense y el GLONASS
ruso.
En comparación con el proyectil estadounidense, el proyectil ruso tiene
ventajas notables. Durante su trayectoria hasta el blanco, el Excalibur
utiliza un sistema de estabilización (que impide la rotación sobre su eje)
para poder captar la señal desde el satélite. El proyectil ruso puede captar
esas señales en cualquier forma lo que redujo los sistemas de control y el
costo de su fabricación.
El margen de error del proyectil inteligente ruso con calibres de 152-203
milímetros es inferior a los 10 metros, similar al rango de exactitud del
Excalibur estadounidense.
Además de los receptores de información por satélite, las municiones
inteligentes desarrolladas por Kompas obedecen a señales láser, que
utilizados en combinación con la señal desde el espacio, permiten la
destrucción de blancos con una exactitud de 1-2 metros sin necesidad de
corregir el disparo.
Según expertos rusos, esas características garantizan la aniquilación
completa de blancos altamente protegidos con el gasto mínimo de municiones, un
aspecto muy valioso en cualquier situación, bien sea un conflicto local
contraguerrilla o en combates de envergadura entre Ejércitos regulares.
De acuerdo a los planes expuestos por Kompas, los proyectiles inteligentes
desarrollados en el proyecto Dinámika podrán utilizarse a partir de 2011.
Pero esto dependerá si para esa fecha estará funcionando la constelación
completa de satélites del sistema GLONASS con cobertura mundial.
El desarrollo del sistema de navegación GLONASS es clave para la
introducción de otras innovaciones y proyectos de aplicación civil y militar.
Además del proyecto Dinámika, el centro Kompas planea desarrollar con
GLONASS sistemas para asistir el aterrizaje nocturno de helicópteros sobre la
cubierta de buques o plataformas flotantes, en condiciones de visibilidad
reducida o cero.