estacados líderes europeos han dirigido una carta al presidente de la
República Francesa, Nicolas Sarkozy, que presidirá la Unión a partir de julio, y
al presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, para que se
constituya un Comité Europeo de Crisis, para "evitar o limitar los riesgos
provocados por las crisis financieras". El Comité de Crisis deberá "valorar los
riesgos económicos y sociales que supone la actual crisis financiera en la
economía real, especialmente en Europa".
La iniciativa en la que participan personalidades socialistas, liberales y
cristiano-demócratas, ha sido promovida por el ex primer ministro francés Michel
Rocard y su homólogo danés Poul Nyrup Rasmussen. Firman también el documento los
ex presidentes de la Comisión Europea Jacques Delors y Jacques Santer, y los ex
primeros ministros Helmut Schmidt (Alemania); Lionel Jospin (Francia); Göran
Person (Suecia); Massimo d'Alema (Italia) y Pavo Lipponen (Finlandia). También
ha mostrado su total apoyo, aunque no firma el documento por presidir el comité
de reflexión sobre el futuro de la Unión, el ex presidente del Gobierno español
Felipe González.
Bajo el lema "los mercados financieros no pueden gobernarnos", el documento
señala que "el problema está en el modelo actual de gobierno económico y de las
empresas basado en una débil reglamentación, con un control inadecuado y una
oferta demasiado débil de bienes públicos".
Los firmantes expresan su preocupación por el doble fenómeno que se está
produciendo de manera paralela, "la desigualdad creciente de los ingresos junto
a un aumento continuo del sector financiero". El aumento del capital financiero
ha sido tan impresionante en los últimos años que ya representa 15 veces el
valor del producto interior bruto (PIB) de todos los países.
La crítica por los efectos perversos del superpoder que han adquirido las
instituciones financieras es uno de los asuntos centrales del documento. "El
mundo de las finanzas", señala, "ha acumulado una masa gigantesca de capital
ficticio pero que mejora muy poco la condición humana y preservación del medio
ambiente". "Esta crisis financiera", añade, "ha permitido ver más claramente las
alarmantes disparidades de renta que no han hecho más que aumentar en las
últimas décadas". Todo ello, añade, con "la ironía de que los salarios y las
primas de los ejecutivos han alcanzado niveles extremadamente elevados, mientras
que se estancaba o bajaba la rentabilidad de sus empresas".