El Mayo del 68 fue una revolución cultural que
transformó a la familia, la enseñanza y los medios. La herencia de esa
revuelta de estudiantes y obreros de buena parte del mundo impuso el criterio
de cuestionar siempre.
Por Gustavo Sierra - Clarín
Los estudiantes franceses con sacos ajustados y corbatas
delgadas lanzaban piedras y levantaban barricadas para exigir cambios .
Fue hace 40 años. Ahora, marchan para que nada cambie, para preservar
las conquistas de aquellos años.
Pero el grueso de los franceses votó a Nicolas Sarkozy, que en el 68 tenía 13 años, y que cree que aquel movimiento
representó la anarquía, el relativismo moral y la destrucción social.
Lo cierto es que no hubo ninguna revolución política en esos meses y es
por eso que Sarkozy y otros cantan victoria.
Una vez que se acallaron las
revueltas el poder regresó a las antiguas manos.
En noviembre de ese
año De Gaulle arrasó en las elecciones.
En EE.UU. ganó Richard Nixon.
En
Checoslovaquia entraron los tanques
soviéticos.
El "Prohibido prohibir" terminó siendo un slogan de camiseta.
Pero lo que logró el Mayo del 68 fue una revolución cultural que
transformó a la familia, la enseñanza y los medios.
La herencia de esa
revuelta de estudiantes y obreros de buena parte del mundo impuso el criterio
de cuestionar siempre .
Esto creó un nuevo sujeto político que influyó
en cada estamento de la sociedad.
El padre dejó de ser omnipresente y
todopoderoso.
Y ese valor se difundió por el resto de la sociedad hasta
hacer posible que emergieran los movimientos feministas y de los derechos
humanos.
Si, es verdad que Daniel Cohn Bendit, Dany el Rojo, que salió de Nanterre con
la primera columna, terminó siendo un oscuro eurodiputado y que muchos otros
líderes terminaron adulando al cinismo, pero el Mayo del 68 marcó
definitivamente nuestra cultura.