Actualmente, la principal preocupación
en la central nuclear de Chernóbil es reanudar las obras en el sarcófago, el
caparazón de acero y hormigón que cubre el cuarto reactor que explotó el 26 de
abril de 1986.
Por Tatiana Sinítsina - RIA Novosti
La mayoría de los países del mundo colaboran en la fabricación de "un traje
nuevo" para ese sarcófago, erigido en condiciones de elevada radiación que en
ese entonces impidió el funcionamiento de maquinaria automática y obligó a que
la mayoría de esas obras las tuvieran que realizar obreros y operarios.
Se espera que el nuevo recubrimiento sobre el sarcófago sea muy sólido y
fiable y tendrá un período de vida útil de al menos cien años.
El proyecto para el nuevo recubrimiento sobre el sarcófago está a cargo de
brigada internacional de especialistas dirigida por expertos franceses de la
empresa NUCAM.
La comunidad mundial está interesada en apaciguar al máximo el reactor
nuclear encerrado en ese sarcófago, sobre todo cuando se recuerda que las
secuelas de su explosión hace 22 años aparecieron en las plantaciones de té en
California, e incluso en los hielos del continente Antártico.
Administrado por el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo, el fondo
de financiación para la construcción del segundo recubrimiento en Chernóbil
tiene un monto de 1.000 mil millones de dólares aportados por muchos países
entre ellos Rusia.
De acuerdo al proyecto de diseño, el revestimiento en forma de arcos
cubrirá el antiguo sarcófago y prácticamente "engullirá" su peligroso
contenido: 200 toneladas de combustible nuclear con una actividad radiactiva
letal equivalente a 16 millones de curios. Después de esto, en el interior de
la construcción comenzarán las labores para la extracción, envase y segura
conservación de los materiales radiactivos.
Al tiempo que se pone en marcha la construcción del segundo recubrimiento,
en Chernóbil también se desarrollan obras en el sarcófago antiguo cuyos
fundamentos son inestables y su estructura exterior tiene muchas grietas
después de los años.
Los trabajos están a cargo del consorcio "Estabilización" integrado entre
otros por la empresa rusa Atomstroiexport. Recientemente, esa empresa
concluyó un proyecto innovador único que impedirá el derrumbamiento del primer
sarcófago. Y posteriormente se dedicará a reparar el techo y el montaje de los
sistemas de defensa del primer sarcófago.
Los trabajos para neutralizar los efectos de la tragedia de Chernóbil
comenzaron horas después de ocurrida la explosión en su cuarto reactor y no
se han detenido en los últimos 22 años.
Tampoco se ha podido habilitar los territorios contaminados por la
radiación y hasta el momento, los expertos no han podido hacer las
valoraciones suficientemente exactas sobre las consecuencias de la radiación
en la salud de las personas afectadas.
La explosión en la central nuclear de Chernóbil ocasionó y continúa
ocasionando la pérdida de vidas humanas y ha inutilizado una porción enorme de
territorios.
Una parte de la población perdió sus parientes y viviendas y actualmente,
no son pocos los que tienen que vivir en territorios contaminada por
radiación.
No obstante, la tragedia de Chernóbil tiene otro aspecto que injustamente
se resalta pocas veces.
La catástrofe tecnológica más grave del mundo fue una enorme prueba de
entereza moral y heroísmo, prueba demostrada por los operarios ingenieros y
expertos dedicados al sector nuclear.
Después de la avería de Chernóbil prácticamente se suspendió la
construcción de las centrales nucleares en todo el mundo porque ese sector
quedó seriamente comprometido. Bajo el efecto de una fobia general, la
energética nuclear comenzó a retroceder. Muchos países optaron por suspender
la explotación de sus centrales nucleares.
El más intuitivo de todos fue Francia que de otra forma comprendió la
lección que supuso Chernóbil. A diferencia de la mayoría de países, Francia no
renunció a la energía nuclear, y en cambio dio un paso adelante y como
resultado, actualmente su red nacional eléctrica en un 87% se produce en
centrales nucleares.
Por supuesto que el mundo fijó su atención en Rusia como heredera de todos
los logros y errores soviéticos. En la cumbre del Milenio en Nueva York sobre
el desarrollo de la civilización y la crisis energética, el presidente ruso,
Vladímir Putin anunció que la energía nuclear formaba parte de la opción
energética de Rusia.
El primer paso práctico fue la adopción del programa federal para el
desarrollo del complejo energético nuclear de Rusia hasta el año 2020.
El programa prevé la creación de centrales nucleares en los territorios
con déficit energético como las regiones de Tver, Nizhni Nóvgorod, Cheliábinsk
y Yaroslavl.
Recientemente, se anunció de planes para la construcción de una central
nuclear en la región de Kaliningrado, enclave ruso entre Polonia y Lituania.
En perspectiva, se anunció también la creación de centrales nucleares en
Primorie, en el extremo oriente del país.
Actualmente, la apuesta por el renacimiento nuclear está extendiéndose por
todo el mundo. Más de veinte países han expresado intenciones de desarrollar
la energía nuclear y aquellos que ya poseen centrales nucleares adelantan
obras de modernización con la incorporación de reactores más modernos.
¿Qué fue lo que ocurrió? ¿Acaso la humanidad ya olvidó lo que ocurrió en
Chernóbil?
El desarrollo de la energía nuclear obedece a circunstancias que impone la
realidad. Ante la crisis energética que se avecina, la actual civilización
sencillamente no puede pasar por alto la tecnología nuclear como fuente de
energía.
Es posible que las civilizaciones futuras logren conseguir otras fuentes
energéticas más fiables y potentes.
A consecuencia de Chernóbil, los expertos ingenieros y constructores rusos
durante los últimos años se dedicaron con perseverancia a la solución de los
problemas de seguridad y perfeccionaron los reactores de las centrales
nucleares.
Esa labor permitió que el sector nuclear pudiera recuperar su importancia
como uno de los logros más avanzados del intelecto humano al servicio de
nuestra civilización.
¿Y cuáles son las ventajas que ofrecen los nuevos reactores nucleares
rusos? Las respuestas son muchas y específicas por que tienen un estricto
contenido tecnológico.
Por ejemplo, los nuevos reactores nucleares rusos tienen un dispositivo de
innovación denominado "trampa".
El profesor del Instituto Kurchátov de Investigaciones Nucleares de Rusia
Alexandr Borovói explicó a RIA Novosti que el dispositivo trampa es el nombre
con que se denomina un sistema que controla la masa fundida del reactor
nuclear.
En el caso de una avería, la función de la trampa es sujetar y evitar fugas
del denominado corium (material fundido de todos los materiales constitutivos
del núcleo del reactor) con una actividad nuclear de centenares de millones de
curios, en capacidad de fundir todo lo que encuentra a su paso.
Una medida complementaria porque en los reactores nucleares modernos la
probabilidad de que ocurran averías como la de Chernóbil es de 1 entre
100.000, es decir, prácticamente nulas.
Las trampas constituyen un componente esencial en el concepto de la
seguridad de las centrales nucleares y en este campo, actualmente trabajan y
continuarán trabajando especialistas de muchos países del mundo.
Cabe destacar que la primera trampa para reactores nucleares fue creada por
Rusia y comenzó a operar en la central nuclear de Tianwan en China, construida
con tecnología rusa.
El profesor Borovói que durante más de 20 años dirigió a un grupo de
expertos dedicados a Chernóbil recordó que afortunadamente el corium en el
cuarto reactor no consumió el piso de hormigón de la central y no contaminó
las aguas subterráneas.
Actualmente, es imposible que eso ocurra, otra triste constatación que se
deriva de la trágica historia de Chernóbil.