Durante el puente, propicio tal vez para el anuncio de asuntos memorables,
la prensa bielorrusa planteó el emplazamiento de sistemas de defensa
antiaérea. Un asunto que preocupa mucho a la población de Rusia y Bielorrusia
porque junto a sus fronteras Estados Unidos planea emplazar elementos de su
sistema de defensa antimisiles DAM.
En un comentario al respecto, el presidente de la Comisión de Política
Económica de la Asamblea Parlamentaria de la Unión Rusia-Bielorrusia Oleg
Tolkachov dijo que ante los planes estadounidenses de emplazar elementos del
DAM en la República Checa y Polonia, "la postura de Rusia será equilibrada" y
que "los trabajos para minimizar esa amenaza se desarrollarán sin mucha
histeria".
Nadie pone en duda que Moscú ya comenzó a desarrollar "esos trabajos" y
que algo ya tiene preparado sin hacer mucho ruido.
Y aunque el presidente ruso, Vladimir Putin ya dijo que Rusia no repetirá
la situación cuando la Unión Soviética emplazó misiles balísticos
intercontinentales en Cuba en 1963, parece que Bielorusia ya tiene en mente
una "respuesta eslava" a las amenazas estadounidenses.
La información la difundió el jefe adjunto del Estado Mayor General de las
Fuerzas Armadas de Bielorrusia, Piotr Tijonovski, al declarar recientemente
que especialistas militares bielorrusos podrían participarán en la creación de
sistemas de defensa antiaérea y de medios de lucha radioelectrónica cerca de
EEUU en el territorio de Venezuela.
Por lo visto, la última gota que agotó la paciencia del presidente de
Bielorrusia, Alexandr Lukashenko fue la reciente campaña contra Bielorrusia
emprendida por EEUU, en particular, el veto impuesto a la empresa bielorrusa
Belneftejim que desarrolla proyectos de extracción de petróleo en territorio
venezolano.
Por lo visto, los bielorrusos están filtrando detalles de contratos
militares concertados entre Minsk y Caracas en 2007 por un monto superior a
mil millones de dólares.
Entre esos contratos figura la creación en el territorio venezolano de un
sistema de defensa antiaérea en un plazo de seis años, que coincidirá con la
puesta en servicio de los elementos del DAM estadounidense en Polonia y la
República Checa.
Desde Bielorrusia hacia el continente sudamericano se enviarán sistemas
automatizados de control y posteriormente otros elementos, entre ellos, misiles S-125 Pechora, según estiman algunos expertos.
¿Hasta qué punto, los sistemas de Bielorrusia serán la respuesta adecuada
al DAM de EEUU en Europa? Los expertos consideran que los sistemas de cohetes
bielorrusos más potentes tendrán un alcance de entre 200 y 350 kilómetros y en
consecuencia, desde el territorio venezolano, esos misiles no podrán alcanzar
ninguna base militar en territorio estadounidense.
El vicepresidente de la Academia de Problemas Geopolíticos de Rusia, el
general Leonid Ivashov consideró "incorrecto" comparar la participación de
Bielorrusia en la creación de los sistemas de defensa antiaérea de Venezuela
con los planes de EEUU en Polonia y la República Checa.
Minsk participará en la creación de instalaciones militares para tropas de
defensa antiaérea con muchas limitaciones, a pesar de que esos sistemas podrán
abatir objetivos aéreos, entre ellos, cohetes de alcance medio y hasta misiles
balísticos.
Se puede afirmar que se trata de instalaciones de nivel defensivo y
táctico, porque los sistemas de defensa antimisiles tienen un nivel
estratégico.
Bielorrusia no tiene la experiencia y el nivel tecnológico necesario para
la creación de un DAM y tampoco cuenta con la infraestructura industrial para
fabricarlos. Además, Venezuela tampoco necesita un DAM.
Rusia posee misiles estratégicos y precisamente EEUU está creando un DAM
para contrarrestarlos. Venezuela no tiene ese tipo de cohetes, y dudo mucho
que EEUU tenga planes de emprender un ataque con armas estratégicas contra
Venezuela.
Cuesta imaginar que los planes de los militares bielorrusos podrán
preocupar a los colegas estadounidenses.
A lo mejor, sólo podrán fortalecer los ánimos del presidente de Venezuela,
Hugo Chávez y otros líderes latinoamericanos.
Desafortunadamente, esos planes de ninguna forma podrán contribuir a
fortalecer la confianza y seguridad en el mundo.
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