El seminario trilateral ruso-indio-chino
que se celebró a finales de marzo en Nueva Delhi, en la sede del Consejo de
Asuntos Exteriores de India, forma parte de un proceso de interacción entre
esos países que todavía no tiene nombre oficial.
Por Dmitri Kósirev - RIA Novosti
Las relaciones en el formato Rusia-India-China forman un ente que todavía
no se ha constituido en organización y no obstante, se puede afirmar que ese
ente existe, por ahora, bajo las siglas RIC. En lo que respecta a su
definición, RIC más que todo es un conjunto de concepciones concebidas por
politólogos o ex diplomáticos.
RIC se manifiesta y opera bajo la forma de encuentros intergubernamentales
regulares que han sido establecidos por las autoridades de los tres países.
La historia de la interacción trilateral comenzó con un primer encuentro
de ministros de Asuntos Exteriores de los tres países, durante la celebración
de la Asamblea General de la ONU, en 2002.
Hasta la primavera boreal de 2007 se han celebrado seis encuentros en ese
formato, y una ocasión, RIC se convirtió en BRIC porque contó con la
participación del ministro de Exteriores de Brasil.
Para los gobiernos de los tres países, dos de estos encuentros son
considerados especiales porque ocurrieron al margen de las cortas entrevistas
anuales en las salas de conversaciones de la ONU, donde acuden todos los
países del mundo cada septiembre. Uno de ellos, tuvo lugar en Vladivostok
(Rusia) y contó con la participación del ministro ruso de Asuntos Exteriores
Serguei Lavrov, su homologó chino Li Zhaoxing y el canciller indio Natwar
Singh, en junio de 2005.
El segundo encuentro de cancilleres en el formato RIC al margen de la ONU
tuvo lugar en Nueva Delhi en febrero de 2007.
Otro hito notable de la cooperación trilateral fue el encuentro que sostuvo
el presidente ruso, Vladímir Putin con su homólogo chino, Hu Jintao y el
primer ministro de India Manmohan Singh, en la Cumbre del G-8 celebrada en San
Petesburgo (Rusia) en 2006.
Como informó esta semana el director del Departamento de Asia de la
cancillería rusa Konstantín Vnúkov, los ministros de Asuntos Exteriores de
Rusia, India y China se reunirán el próximo mes de mayo en la ciudad rusa de
Ekaterimburgo (Urales).
Según Vnúkov, la proclamación unilateral de la independencia de Kosovo y la
reforma de la ONU serán los puntos centrales de la reunión trilateral.
Entre otros temas que se analizarán en la reunión de cancilleres del RIC
figuran asuntos de seguridad regional y la cooperación económica en formato
trilateral.
Paralelamente a la reunión Rusia-India-China, en Ekaterimburgo también se
celebrará una reunión a nivel de cancilleres en el formato
Brasil-Rusia-India-China, en la que se estudiarán las perspectivas de
cooperación en materia financiera.
Tras concluir cada uno de esos encuentros, siempre se difunden informes
oficiales, sin embargo, el contenido de esas informaciones no permite hacer un
juicio profundo sobre el proceso de interacción ruso-indio-chino.
A juicio de los expertos rusos, los gobiernos de los tres países
comprenden que deben dialogar amplia y frecuentemente porque los asuntos a
discutir cada vez son más numerosos y acuciantes.
Y al mismo tiempo, los expertos subrayan que en el desarrollo de esas
consultas se nota un déficit de ideas sobre lo que Rusia, China e India
pueden y deben hacer en equipo.
Es decir, las estrategias que permitan poner en marcha acciones
trilaterales que no se pueden desarrollar en el marco de las relaciones
bilaterales India-China; Rusia-China; y Rusia-India.
Actualmente, los ministerios de Asuntos Exteriores de los tres países están
dedicados a la acumulación de ideas y propuestas que en esencia, deberán
estructurar un programa de cooperación trilateral durante varios años en el
futuro.
Aunque a nivel de cancillerías, todavía persisten dificultades en el
momento de establecer los mecanismos de trabajo y la forma de integrar en ese
proceso a los ministerios responsables de aspectos económicos, culturales, y
otras esferas.
Cada Gobierno es conciente que la cooperación trilateral permitirá la
realización de muchos proyectos provechosos en muchos ámbitos, pero todavía no
se han podido encontrar los instrumentos para realizarlos.
En la búsqueda de esos instrumentos, los gobiernos tienen mucha esperanza
en la Conferencia Científica Rusia-India y China creada por iniciativa rusa, y
que cada año realiza una actividad específica desde 2001.
En esta ocasión, la conferencia científica celebró el seminario RIC del
27 al 29 de marzo en Nueva Delhi, que fue el séptimo foro científico a ese
nivel.
Este tipo de encuentros son muy importantes porque los expertos que
integran las delegaciones permiten que la concepción de cooperación trilateral
adquiera formas concretas.
En este sentido, es importante subrayar que la propuesta planteada en
Vladivostok sobre la creación de un foro trilateral de empresarios y hombres
de negocios Rusia-India-China se posterga de forma indefinida.
La imposibilidad de crear un foro ruso-chino-indio de negocios y
empresarial es una señal muy preocupante porque la concepción de cooperación
trilateral, ideal desde el punto de vista geopolítico, a primera vista, parece
que es incompatible con la realidad.
No obstante, los politólogos y diplomáticos afirman que Rusia, India y
China tienen al menos dos asuntos prioritarios que deben conversar ampliamente
los tres.
Antes que todo, los aspectos energéticos en Europa y Asia y las relaciones
de los tres países en Asia Central.
Los expertos más optimistas declaran que Rusia, India y China deben aspirar
a la unificación de los sistemas de gasoductos y transporte, así como la
ejecución de programa económicos conjuntos en países como Kirguizistán y
Uzbekistán.
En cambio otros especialistas opinan que mientras se desarrollan esos
planes de unificación, los gasoductos pueden quedar caducos y que ese tipo de
proyectos siempre quedarán retrasados con respecto a su eficacia.
La cooperación trilateral se basa en razonamientos simples. Rusia, India y
China suponen el 40 % de toda la población del planeta, una quinta parte de su
territorio y el 10 % del producto mundial bruto. Es decir, ante nosotros
emergen tres países que buscan fortalecer su postura en el mundo. Nadie pone
en duda que el aporte de cada país al producto mundial bruto cada vez será más
alto y en consecuencia, cada uno de los tres países aspira al liderazgo
político y económico a dimensión mundial.
Y si esto es así, lo más racional es que en su vía hacia el desarrollo,
cada uno de ellos aprenda a no pisarle los talones al otro. Saber competir
pacíficamente y si es posible, ayudar recíprocamente.
Esta es la síntesis de la idea de cooperación trilateral ruso-indio-china,
que en cierta forma, es el prototipo de lo que pueden ser las relaciones
internacionales en el futuro.
A juzgar por la forma en que se desarrollan las relaciones entre Nueva
Delhi, Pekín y Moscú, la arquitectura de las relaciones internacionales del
futuro aparecerá de forma lenta, dificultosa y especialmente en medio de mucha
incertidumbre.
Y no precisamente porque las relaciones entre India y China sean
complicadas como ocurre en el caso concreto. Entre otras cosas, las relaciones
entre Nueva Delhi y Pekín ya están mejorando en parte, gracias a la mediación
de Rusia.
En términos generales, los asuntos que entorpecen la interacción entre los
países no se deben a problemas graves a niveles superiores sino a la
existencia de "insignificancias" relativas. China, por ejemplo, no tiene
clara la postura de India en Asia Central y por eso, no se apresura en
promover su incorporación a los mecanismos de cooperación que tiene junto con
Rusia en esta región.
Para Moscú y Pekín sería muy útil si Nueva Delhi despliega una política
exterior activa y clara en Asia Central, pero en ese sentido, el Gobierno
indio tampoco tiene prisa.
A veces, da la impresión de que los escollos en las relaciones entre Moscú,
Pekín y Nueva Delhi en cierta forma están condicionados por las relaciones
entre India y Estados Unidos.
Por ahora, EEUU no desiste de sus intentos de debilitar las relaciones de
India con Rusia y China y para ello utiliza todos los argumentos posibles,
como Tíbet, Xinjiang, Georgia o Ucrania.
Durante largo tiempo, los vecinos principales de India recelarán de sus
relaciones con los estadounidenses.
Lo más paradójico de este asunto, es que las relaciones con Rusia y China
son provechosas para India porque le permiten aproximarse a EEUU. Exactamente
lo mismo ocurre con China y Rusia que paralelamente a la cooperación
trilateral siempre estarán a favor de fortalecer sus relaciones con EEUU.
Otro factor importante es que Rusia, India y China tienen culturas y
civilizaciones muy diferentes.
El hecho que cada una de esas civilizaciones tenga muy poco común con la
civilización occidental, esto no implica que los indios, los rusos o los
chinos se puedan entender entre sí perfectamente.
Únicamente el problema de la traducción de los tres idiomas hace que el
proceso de la comunicación sea muy complicado y a veces insostenible.
Tal vez por esto, es que ocurren tantas pausas en las relaciones RIC,
porque sobre el tapete siempre quedan no pocas vaguedades, interrupciones y
mal entendidos.
El objetivo de los países debe ser la creación de una poderosa
infraestructura de entidades y mecanismos trilaterales que puedan dedicarse a
la realización de asuntos concretos.
Si eso se logra, entonces estaremos
ante el entorno de lo que será el mundo del futuro en materia de las
relaciones internacionales.