España ha sido uno de los pocos países de la UE en no reconocer oficialmente
a Kosovo.
El ministro de Relaciones Exteriores de Serbia, Vuk Jeremic, se reunió en
Eslovenia con sus homólogos de 27 Estados de la UE, pero abandonó la sesión
antes de un encuentro con países de los Balcanes que incluía a representantes de
Kosovo.
"Fue una discusión bastante amistosa y constructiva", sostuvo a periodistas
Dimitrij Rupel, ministro de Relaciones Exteriores de Eslovenia, país que ostenta
la presidencia rotativa de la UE.
"El señor Jeremic por supuesto se quejó un poco, los europeos se quejaron un
poco también, pero al final pienso que dijimos todo lo que queríamos decir",
agregó.
Jeremic, un aliado del presidente serbio, Boris Tadic, quien favorece
estrechar lazos con la UE, dijo que regresaría de inmediato a Belgrado para
asistir al lanzamiento de la campaña electoral de su partido, de cara a los
comicios parlamentarios del 11 de mayo.
Ello determinó que se no cruzara con el primer ministro de Kosovo, Hashim
Thachi, quien más tarde se unió a los ministros de Croacia, Bosnia, Montenegro,
Macedonia y Albania para discutir con la UE el camino a seguir para lograr la
membresía del bloque.
Destacando el rechazo de Belgrado a la secesión de Kosovo y calificándolo
como un acto ilegal sin un mandato de Naciones Unidas, Jeremic sostuvo que no
esperaba que la UE invitara a Thaci a la recepción reservada para líderes
nacionales.
"Lo que es realmente importante es que los representantes de las
instituciones provisorias de auto-gobierno de Kosovo participen en la reunión
internacional exactamente de acuerdo a las reglas prescritas por la resolución
1244 del Consejo de Seguridad", aseveró en una conferencia de prensa.
Un funcionario esloveno dijo que la delegación de Kosovo asistía oficialmente
bajo el mandato de la misión de Naciones Unidas en el territorio.
******
Paul Taylor / Mark John