En Alemania una empresa debe pagar al estado el 39% de sus utilidades como
impuesto corporativo, mientras que un privado puede llegar a pagar el 50% de
sus ingresos como impuesto a los ingresos.
"La Comisión Europea debe entregar sus recomendaciones lo antes posible
para endurecer las reglas para impedir la evasión de impuestos", sentenció el
ministro alemán Steinbrück en el último encuentro con sus colegas europeos en
Bruselas a principios de marzo.
Desde hace décadas los paraísos fiscales descansan en el territorio europeo
como lagartijas al sol; Liechtenstein, Mónaco, Andorra y Suiza son los países
acusados de mantener sistemas financieros que facilitan la evasión de
impuestos, pero también el lavado de dinero.
Hasta ahora nadie los ha podido tocar "en parte porque la mayoría están en
países que no son miembros de la UE, pero también porque muchas personas de
gran influencia tienen sus cuentas ahí", le comentó a BBC Mundo Katharina
Koufen, redactora del semanario económico alemán WirtschaftsWoche.
El mismo ministro de finanzas de Luxemburgo, Jean-Claude Juncker, reconoció
que "no puede ser tarea de plazas financieras europeas enriquecerse a costa de
sus vecinos".
En el mundo
Según la organización no gubernamental británica Tax Justice Network (Red
para la Justica Tributaria) el monto de evasión fiscal en el mundo llegaría a
US$250 billones. Cinco veces más que el dinero que el Banco Mundial estima que
es necesario para alcanzar las llamadas "Metas del Milenio", el esfuerzo para
reducir a la mitad la pobreza mundial en el año 2015.
Los depósitos en paraísos fiscales llegarían, según cálculos del Fondo
Monetario Internacional, a unos US$4,6 billones, de los cuales cerca de un
billón estaría depositado en entidades financieras del Caribe.
El curioso panorama de los paraísos fiscales hace que las Islas Caimanes,
de apenas 30.000 habitantes, concentren 430 bancos y cerca de 70.000 firmas.
En las Islas Vírgenes, con 22.000 habitantes, hay registradas más de medio
millón de empresas de extranjeros y alrededor del 40 % del total de las
empresas llamadas off shore (fuera del lugar de residencia de sus
propietarios) del mundo.
Dentro de América Latina, Panamá y Uruguay representan lo más cercano a un
paraíso fiscal.
Uruguay, aunque no aparece en el índice de paraísos fiscales de la
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) mantiene el
secreto bancario y la exoneración de impuestos a inversiones extranjeras.
Según anunció el ministro de economía uruguayo, Danilo Astori,
en el año 2010 Uruguay abandonará esas ventajas, presumiblemente debido a la
presión de sus vecinos, Argentina y Brasil, de donde provenían gran parte de
esos depósitos.