Sostiene que haber bautizado a un duro crítico del Islam no fue un
"acto hostil".
Por Julio Algañaraz -
corresponsal en Vaticano, Clarín
El bautismo que el Papa impartió personalmente el Jueves Santo en la
basílica de San Pedro al vicedirector del Corriere della Sera, Magdi
Allam, musulmán convertido, no fue "un acto hostil" hacia el Islam, afirmó
ayer el portavoz pontificio padre Federico Lombardi. El gesto del Papa y la
posición intransigente contra el mundo musulmán de Magdi Allam produjeron
una nueva crisis entre Benedicto XVI y los islámicos.
En setiembre de 2006 el Papa citó en una lección magistral en la Universidad
de Ratisbona, Alemania, a un emperador bizantino que dijo a un musulmán que
de Mahoma sólo provenían maldades y la voluntad de imponer su fe con la
violencia. Aquellas palabras provocaron una crisis muy fuerte de protestas
en numerosos países islámicos. El bautismo en el catolicismo de Allam se ha
convertido en la segunda parte de un conflicto que se creía superado tras
largos meses de aclaraciones y tratativas de la Santa Sede con los dirigentes
islámicos.
El padre Lombardi dijo ayer que Magdi Allam tiene el derecho a expresar sus
ideas, que siguen siendo personales, sin convertirse de ningún modo en
expresión oficial de la posición del Papa o de la Santa Sede.
En una carta dirigida al diario de Milán para explicar los motivos de su
conversión, Allam escribió que con su ingreso en el mundo católico había
logrado "salir de las tinieblas" de la fe musulmana y aludió a la "raíz del
mal" que "está dentro de un Islam fisiológicamente violento e históricamente
conflictivo".
El periodista y escritor italiano de origen egipcio cree que "no existe un
Islam moderado".
El director del Instituto Real de Estudios Estratégicos, Aref Ali Nayed,
afirmó ayer que "no está claro si el alto perfil dado al bautismo de Allam por
el mismo Benedicto XVI conlleva un apoyo papal a las tesis de Allam
sobre la naturaleza del Islam, que coinciden de alguna forma con el mensaje
del Papa en su lección magistral en Ratisbona en 2006".
Nayed señaló que "por lo tanto no es exagerado o tendencioso ver en el
bautismo del periodista otra manera de reafirmar ese mensaje, a pesar de que
el Vaticano insiste en que no eran esas las intenciones del Papa".
El portavoz pontificio padre Lombardi respondió a Alí Nayed que el Papa dio
las explicaciones de lo que dijo en Ratisbona "en su momento, y no hay motivo
para volver a ponerlas sobre el tapete".
El profesor Nayed es uno de los 138 intelectuales y religiosos musulmanes que
escribieron una carta al Papa en favor del diálogo y la paz. En febrero hubo
una reunión de ambas partes y se acordó preparar un gran encuentro
católico-musulmán que presidirá el mismo Papa en el Vaticano en noviembre.
Una parte de los firmantes considera que el encuentro está ahora en peligro,
pero otros creen que es más necesario que nunca.
El padre Lombardi dijo que el itinerario "es de extrema importancia, no se
debe interrumpir y es prioritario respecto a episodios que pueden ser objeto
de malos entendidos". El profesor Nayed le respondió de inmediato
positivamente. "No dejaremos que este episodio desafortunado nos aleje de
nuestro trabajo de búsqueda de la palabra común para el bien de la humanidad y
la paz en el mundo".
Ayer, Magdi Allam siguió dando entrevistas a los medios de prensa italianos,
ratificando su posición intransigente. "En el pasado imaginé un Islám
moderado, pero ahora he roto definitivamente con lo que constituye", dijo a
Il Giornale de Milán.