Por Julio Algañaraz - corresponsal en Vaticano, Clarín
Magdi Allam, el vicedirector del Corriere della Sera de Milán
bautizado personalmente por el Papa el Jueves Santo tras un pasado musulmán,
agregó en su conversión al catolicismo el segundo nombre de Cristiano. Pero
los islámicos ya lo llaman "el murtadd", el apóstata, como consideran a los
que reniegan de la religión del profeta Mahoma y, para muchos, merece una
única pena: la condena a muerte. Montan en el mundo islámico las
protestas contra la extrema visibilidad que Benedicto XVI dio a la conversión
del periodista italiano, de origen egipcio. Y Magdi Allam confirmó las
acusaciones de tener "una actitud virulenta hacia el islam", al explicar su
conversión con palabras de fuego.
"La raíz del mal está dentro del islam, que es fisiológicamente violento e
históricamente conflictivo", escribió en una carta pública en el Corriere
della Sera.
Allam sostiene posiciones rígidas parecidas a las que el mismo Papa formuló el
12 de setiembre de 2006 en una lección académica que dio en la Universidad de
Ratisbona durante un viaje por el sur de Alemania. Benedicto XVI citó al
emperador bizantino Manuel II Paleólogo, quien dijo a un interlocutor musulmán
que Mahoma ha traído de nuevo "cosas malas e inhumanas, como la disposición de
difundir por medio de la espada la fe que predicaba".
Al Papa aquella cita le costó la más grande crisis de su breve pontificado
y a duras penas consiguió restablecer el diálogo con el mundo musulmán, ahora
de nuevo seriamente comprometido.
Al Quds (La Santa, el nombre que los islámicos dan a Jerusalén), diario
internacional árabe editado en Londres, dio a la crisis un título de primera
página: "El Papa provoca la indignación de los musulmanes por haber bautizado
a un ex musulmán que apoya a Israel y es conocido por su oposición al islam".
También en Londres, el Sunday Times afirma en su primera página: "El
Papa arriesga la furia de los musulmanes bautizando a un controvertido
periodista". La iniciativa "puede provocar la ruptura con el mundo islámico".
En su sitio web, el canal árabe de televisión Al Arabiya recordó que Allam
apoyó el discurso del Papa en Ratisbona "que muchos musulmanes interpretaron
como un retrato del islam como una fe violenta".
El diario de El Cairo Al Masri El Yom sostiene que Magdi Cristiano
Allam mantiene relaciones con los servicios secretos italianos. El periodista
nació en la capital egipcia y es de orígenes modestos. Según Al Masri El
Yom, hasta 2004 Allam frecuentaba la mezquita "y al mismo tiempo injuriaba
y ofendía a los árabes y a los musulmanes".
Para el iman Yahya Pallavicini, vicepresidente de la Comunidad Islámica
italiana, "no había ninguna necesidad, para demostrar el amor por Jesucristo,
de renegar el amor y la fe por el profeta Mahoma. Los musulmanes tienen dentro
de su doctrina el reconocimiento más alto de la figura de Cristo y de la
Virgen María. Por eso no entiendo la decisión de renegar la tradición del
mensaje islámico: cualquier apostasía es vista con fuerte perplejidad".
El temor de los líderes islámicos en Italia es que el caso de Allam y el
bautismo por parte del Papa "excaven un foso incolmable entre las diversas
comunidades religiosas". Critican la actitud de la Iglesia de darle al
bautismo pontificio de Allam "el máximo relieve mediático", con un ejército de
periodistas y operadores de televisión filmando la conversión del famoso
musulmán el Jueves Santo en la Basílica de San Pedro.
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