Putin recibió a Merkel con un ramo de flores, la felicitó con motivo del Día
Internacional de la Mujer y bromeó que esa fiesta fue "inventada" en Alemania,
pero solo en Rusia echó raíces de verdad y se celebra "a lo grande, a la rusa".
En asuntos bilaterales, alabó el estado de las relaciones políticas y
económicas, con un intercambio comercial que ya alcanzó los 52.800 millones de
dólares, y de la puesta en marcha de ambiciosos proyectos energéticos como el
Gasoducto del Norte, que llevará gas ruso a Alemania y Europa por el mar
Báltico.
"Podemos estar satisfechos de nuestro trabajo. Espero que no
sea nuestro último encuentro, aunque sí lo es en mi condición actual", dijo
Putin, quien en mayo cederá el Kremlin a su sucesor, Dmitri Medvédev, elegido
nuevo presidente el pasado domingo.
Merkel respondió que los contactos con Putin supusieron para ella "mucha
alegría, pero también grandes desafíos", y que además esta visita servía para
asegurar una línea de continuidad en las relaciones de Moscú con Berlín y
Europa.
Sin embargo, el tono de Putin cambió en la rueda de prensa con Merkel, en la
que el líder ruso acusó a la OTAN de pretender "sustituir a la ONU" y volvió a
rechazar la secesión de Kosovo, que "calificó de "peligroso precedente"
que animará los separatismos en Europa.
"La interminable ampliación de un bloque político-militar en las condiciones
actuales, cuando no hay enfrentamiento de dos sistemas hostiles, es inoportuna,
perjudicial y contraproducente", sentenció Putin, según las agencias rusas.
Agregó que "da la impresión de que se intenta crear una organización llamada
a sustituir a la ONU", y advirtió de que "semejante estructura de las relaciones
internacionales solo incrementará el potencial de conflictos" en el mundo.
"La OTAN ya rebasa los marcos de su competencia. No tenemos nada en contra de
ayudar a Afganistán, pero la pregunta es ¿por qué es la OTAN la que lo hace?
Éste no es un problema de la OTAN, y todos lo entienden", subrayó.
Merkel polemizó con Putin al subrayar que "la OTAN es una alianza
exclusivamente defensiva, unida por los objetivos comunes, y no pretende
convertirse en una segunda ONU".
El líder ruso arremetió también contra las autoridades de las vecinas Ucrania
y Georgia por pretender ingresar cuanto antes en la OTAN, a lo que Merkel
respondió que la decisión de entrar o no en la Alianza es "prerrogativa
exclusiva" de cada país, y no de terceros.
Por otra parte, Putin dijo tener la impresión de que algunos países
occidentales "esperan impacientes" que él abandone el Kremlin y ceda el timón a
Medvédev, por si éste, de 42 años, resulta más dócil o más liberal.
Medvédev "es tan patriota y tan nacionalista ruso como yo -en el buen sentido
de la palabra-, y a nuestros socios no les será más fácil trabajar con él que
conmigo, pues defenderá de la manera más activa los intereses de Rusia",
puntualizó.
Añadió que, a diferencia de él, "acostumbrado" a que le recuerden su pasado
de "agente del KGB" cada vez que polemiza con Occidente, "Medvédev no
tendrá que esforzarse para demostrar que es un liberal". Pero aseguró
que, tras su salida del Kremlin, la política exterior rusa la regirá Medvédev,
quien ya ha prometido seguir el rumbo de su antecesor. Merkel también se reunió
con Medvédev, a quien hizo sonreír cuando, aludiendo al aviso de Putin de que el
nuevo presidente no será un interlocutor "más fácil", le pidió que "al menos, no
sea más duro".
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